ETERNO RETORNO

Siempre algún lector queda. Como quedan mis ganas de publicar, latentes hasta que logro hacerlo.
Agradezco tanto que vuelvan, como agradezco a la vida enormemente las razones que me impiden publicar más seguido.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

El quiste tradicional

Si no nos amedrenta el calor y nos sometemos a escudriñar las últimas páginas de La Corneta sin habernos desanimado antes por la trabajosa lectura que impone, hallaremos en la penúltima página impar, haciéndose espacio entre crucigramas, nalgas de la última modelito en ascenso mediático y horóscopos, la remedante columna del licenciado Emilio Notuyo, prestigiado y protegido escritor sedicente reflexionólogo de completa actualidad. Sus parrafadas presionan nuestro intelecto si bien no a ejercer la conciencia refleja, mínimamente a champollionear sus beligerantes propósitos menos que a su intrincada gramática.
Pero no nos desviemos del instructivo propòsito de nuestro blog; pongamos inmediatamente al lector frente a sus inextricables líneas.

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DOXA. Columna de opinión del Licenciado Emilio Notuyo. 
EL QUISTE TRADICIONAL 

Un grano en las partes pudendas a todos nos ha incomodado alguna vez, forma parte de nuestra inconfesable intimidad al punto de -ante la insidiosa pregunta por los marionetísticos movimientos que nos impone el evitar dolorosos roces- negarlo enfáticamente o maquillarlo con otras dolencias menos vergonzantes.
El agudo lector se preguntará si quien suscribe ha perdido la chaveta si no se ha percatado oportunamente del adjetivo tradicional.que acompaña al término quiste.
Vuélvase entonces la atención en el término completo. Llamo quiste tradicional a cualquiera de esas costumbres, mandatos, modos de ser y valorar las cosas, que han quedado incrustados en nuestro imaginario de manera que nos produce incomodidad cuando no dolor y fundamentalmente sobre las que tenemos sensaciones, emociones y, por ende, juicios ambivalentes habida cuenta de los imperativos que conllevan a nivel consciente o no.

Veamos algunos ejemplos a fin de allanar el camino a los menos avezados lectores.
- Gente de traje. Siempre que vemos imágenes de países de oriente medio nos llama la atención el uso de trajes tradicionales. Es más, nos escandaliza el hecho de las mujeres con hiyab, pero qué cultura más retrasada, decimos. No nos llama la atención del uso del traje o ambo occidental. Sin embargo, pocos parecen percatarse del valor simbólico absolutamente retrógrado, machista y conservador de esta indumentaria. Un abogado sin traje es un perejil. Una mujer que escala en su carrera política o profesional, usa trajecitos, no va a andar de solera por ahí. Pero el punto es que dicho esto inmediatamente argumentamos a favor del uso del traje: y, no, siempre fue así (el más vívido respaldo tradicional), si no fuera así nadie lo respetaría o estupideces por el estilo. O, si no argumentamos, dada la ocasión lo usamos y ya. ¿Por qué? Porque es un quiste tradicional. Y lo de traje vale para sotana, uniforme, etc.
- Gorrita. Prohibida la entrada a personas con gorra, reza la entrada de una panadería rosarina de calle Laprida. Prohibido estar con gorra en el aula, advierten los docentes que no tienen reparos en el uso de vinchas, colitas, etc. Nos cuesta no estar de acuerdo con quien prohibe, confesémoslo.
- Varias de escuela. Las alumnas, de pollera, los alumnos pantalón largo. O, las alumnas de jean, no de calzas, así no llaman mucho la atención. O, todos de pantalón largo. O todos sin piercings aunque durante décadas no protestaron por los aros femeninos. En el izamiento de bandera se usa Aurora, guay con poner una música que nos identifique. Quistes de los buenos, esos que encuentran en los ámbitos supuestamente educativos tierra fértil para consolidarse, echar raíces y reproducirse alegremente.
- Decoro. Quiste tradicional si los hay. En nombre del decoro se escudan los peores imperativos ultraconservadores. Prohibida la entrada con ojotas (escotes, mallas, pantalones cortos...). Si uno pregunta por el argumento las posibles respuestas van desde el decoro, al cómo se te ocurre, pasando por el tradicional e inevitable siempre se hizo así.

Y muchos más quistes que cada lector sabrá ocultar (o callar, o negar, o maquillar) oportuna y aceleradamente. Algunos de estos suelen intitularse -a fin de solapar su propósito de alguna clase de sometimiento- educación, urbanidad, caballerosidad.

Este licenciado abre el paraguas en vista de refucilos en ciernes. Quizá debió haber intitulado este opúsculo el quiste tradicionalista, habida cuenta de que las tradiciones, esas forjadas al calor de la creación y transmisión de fenómenos culturales que una población toma como propios por usos y costumbres, contienen en sí mismas un valor inapreciable. Pero cuando algunos de estos fenómenos se enquistan incrustándose generan la peor pus, la de quedarse para transformarse en imperativos y, finalmente, para someter. ¿O es otro el fin de estos quistes?

La temática es larga y controversial, quién no dispone de uno de estos granos convenientemente oculto, pero el espacio destinado a esta columna por el jefe de redacción termina aquí.

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El texto termina un poco abruptamente al colegir nuestro escritor que el espacio disponible para sus disquisiciones llega a su fin justo donde comienzan las generosas curvas de la modelo Lucía Flor de Montes. Una vez más nos queda el resabio agridulce de un texto ciertamente de ribetes lúbricos en el que uno sospecha de entrada que el mayor placer se encuentra al finalizar. Así es que nos preguntamos cuál sería el destino de las cavilaciones de Emilio Notuyo de haber contado con un espacio donde campear a sus anchas. La temática del quiste tradicional deja mucha tela que contar y una punta blancoverdosoamarillenta que pinchar. Por lo pronto, el espacio destinado a esta entrada termina aquí.

9 comentarios:

  1. A su manera, las columnas de Notuyo suelen tener un sentido. Esta no lo tiene. Además de tener una introducción innecesaria, parece que tendría que actualizar algún dato. ¿Será por esta época del año o será un declive en el estilo?
    Parece que lo hubiesen hecho escribir para rellenar un espacio. Y que la tal Lucía Flor de los Montes ocupó más espacio de lo previsto.

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    1. El licenciado se deschavetó. Pero no dejo de acordar con él en algunas cuestiones -por ejemplo, la del traje-, las otras, por cierto son ignorables.
      Abrazo

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  2. Los quistes tradicionales que más me gustan son los de las abuelas, esos de "si no hacés tal cosa, te va a pasar tal otra", como el clásico del hombre de la bolsa.
    Tampoco nos olvidemos los tradicionales quistes de extrema izquierda, del estilo de "un hombre de espeso bigote y gafas oscuras" es indefectiblemente un policía de civil o mínimo un buche.

    Seguiré leyendo lo publicado anteriormente por emilio notuyo

    En las buenas y en las malas, ¡aguante el Ciclón!
    Abrazo

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    1. Hoy, por suerte, los quistes de las abuelas no hacen mella, nos resultan simpáticos. Lo del buche es cierto también. Me ha confesado Notuyo que estuvo a un tris de poner el "los hombres son todos iguales", pero se abstuvo pensando en las diferencias no infinitesimales.
      Abrazo

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    2. ¡Aguante! Y habrá alguna próxima con mejores chances.
      Me hubiese gustado ver a alguno de los otros grandes jugando ese partido, pero falta bastante.
      Abrazo!

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  3. Menos mal. Apenas ví la foto pensé que se refería a los forúnculos, qué horror. :P
    Feliz navidad!!!

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    1. De los forúnculos y de estos quistes no se salva nadie, mi amiga...
      Besos y felicidades!

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  4. El licenciado Notuyo me puso en este caso en la posición de seguir o no con el tema, digo porque se me ocurrieron varios pero no era muy paquete traerlo aquí, así que mejor dejarlo en el baúl de las cosas que no se dicen en público jeje. No obstante siempre me gustará leerlo, aunque me cueste encontrar su columna entre el crucigrama y las curvas de la modelito actualmente en ascenso.

    Querido Oso le dejo un enorme beso en este Día de Navidad con los mejores deseos para ud. y su flia , que la Paz los acompañe siempre. y muchas gracias por su cálido saludito.

    REM

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    1. Sepa que son bienvenidos los aportes. Notuyo no siempre da con los mejores ejemplos, sospecho.
      Besos!

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