Dar la palabra

Un blog más para mezclar, cortar, repartir y compartir la palabra.

viernes 6 de noviembre de 2009

Teología de barrio: La mano del otro


Los discípulos de Jesús venían de predicar muy contentos por la experiencia.
- Alégrense no porque los demonios se someten a ustedes, sino más bien porque sus nombres están escritos en los cielos.
- ¿Dónde está el avión?, dijo Tomás, que recibió un codazo de Simón.
- ¡Animal! ¿Cuándo viste un avión?, atacó Simón.
- Ufff, creo que empecé a tener el don de profecía... insistió Tomás.
- ¿Ah, sí? Profetizá quién te va a dar un coscorrón... replicó Simón.
¡Tuc!
- ¡Ouch..!
 Los maestros de la ley no se bancaban los desaires de Jesús, que los dejaba pintados en todas las discusiones. Uno de ellos quiso ponerlo a prueba una vez más:
- Maestro, ¿qué debo hacer para conseguir la vida eterna?
Por lo bajo, Pedro murmuró: -Déjemelo, jefe, que lo mando enseguida para allá...
Jesús suspiró y le dijo al maestro de la ley: Vos conocés la Escritura, ¿qué leíste allí?
El maestro de la ley tomó pose de alumno en el frente y recitó: "Amarás al Señor, tu dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente y amarás a tu prójimo como a ti mismo".
- Excelente respuesta, andá y hacé eso, dijo Jesús.
- Póngale un diez, jefe, no sea amarrete, clamó Judas.
- Bah, estudió de memoria, si lo parás en el medio del recitado se pierde, protestó Santiago.
El otro, como para justificar su pregunta, replicó: - ¿Y quién es mi prójimo?
- Ah, bueno, ¿y este nabo es maestro de la ley?, susurró Felipe.
- Si este es maestro de la ley, yo soy ministro de educación, sugirió el tosco de Pedro.
Sin hacer caso de las murmuraciones, Jesús empezó a decir: Un tipo bajaba por el camino de Jericó a Jerusalén y cayó en manos de unos choros que le afanaron todo, lo golpearon y lo dejaron más muerto que vivo. 
-Ya no se puede vivir con esta inseguridad, acotó Judas.
- Casualmente -retomó Jesús- pasaba por allí un sacerdote, lo vio, se hizo el boludo y cruzó a otro camino. Lo mismo hizo un levita -esos encargados del servicio religioso que se ven en el templo- al llegar a ese lugar. Finalmente pasó por alí un samaritano...
- Otro garca bueno para nada, los judios ni nos hablamos con esos, murmuró Tadeo por lo bajo.
-...que se compadeció de él, curó sus heridas con aceite y vino y se las vendó. Lo montó como pudo sobre su mulo, lo llevó a una posada y lo cuidó por la noche. Al otro día sacó dos monedas de plata y se las dio al posadero diciéndole: "Debo irme, cuidalo. Y si gastás más, yo te lo pago a la vuelta."
- Emmm, cof, cof, tosió Tadeo.
Jesús retomó la palabra y le dijo al maestro de la ley: -¿Qué te parece? ¿Cuál de los tres fue el prójimo del tipo al que asaltaron?
El maestro de la ley contestó: - Obvio, el que fue compasivo con él.
Y Jesús le dijo: -Andá y hacé lo mismo.
El maestro de la ley se retiró pensando. Los discípulos discutían entre ellos.
- Ah, dale, con lo amistosos que son los samaritanos con nosotros, afirmó socarrón Natanael. 
- Pero son gente, dijo Juan. 
- Gente de mierda serán, retrucó Natanael.
- No entendí nada..., acotó Pedro. 
- Que me tenés que dar dos monedas de plata, eso dijo el jefe. Probó Mateo. 
- Si te cagás te van a seguir las moscas.
 Y siguieron debatiendo, porque el tema era complicado.
Y el tema es complicado porque el otro siempre tiene la culpa de nuestros males, de nuestras frustraciones. Los árbitros nos cobran en contra, los bolivianos y peruanos nos quitan el trabajo, las putas son un asco, a los putos hay que matarlos, a los choros cortarles las manos. No se puede salir a la calle porque te matan. El vecino siempre te quiere cagar. El compañero te quiere copiar. A las mujeres no hay que darles demasiada calle. El alumno es un potencial delincuente. No son como nosotros. Y lo peor es que no van a ser...
Viejo como el mundo, el desprecio por el otro habla del desprecio por lo humano. Actual como la exacerbación de la xenofobia que imponen los medios, la cuestión es que no reaccionamos ante las cachetadas de la realidad. A muchos de nosotros nos vendría bien, el día de la desgracia, que nos dé una mano ese otro que despreciamos.
A ver si aprendemos...

viernes 30 de octubre de 2009

Beto, el reportero 8: Almorzando...


[Haciéndose la agradecida] -Voy a presentar a mis invitaaados... En primer lugar Alberto Cortés, reportero estrella del canalll, del canalll.... [bajando la vista al papel] del... ¿Hotel Lucho? Pero, ¡¿qué broma es ésta carajo, mierda?! ¿No me dijeron que era famoso? ¡Ah, el que me dijo "preciosura"! ¡Beto, el reportero! Adelante, joven... 
[asomándose canchero] -Hola Mirtha, mua, mua...
[al oído] Hablá poco en el almuerzo que tengo invitados importantes. Y ahora andá para la mesa... 
[asintiendo con un gesto] ...
[volviendo a sonreír] -Uno de los principales actores de la política nacional, el sindicalista ¡Hugo Moyano! 
[con los ojos como el dos de oros] -¡Glup! 
[mordiéndose las orejas de la alegría por tener micrófono abierto] -Hola Mirtha, hace rato que no charlamos de nuestra mutua preocupación por los problemas nacionales...
[coloradita] -Ehh, sí, sí... Nuestro próximo invitado, una superestrella de la televisión. Sobran las palabras... ¡Marcelo Tinelli!
[recontracanchero] -¡¡¡Hola Miiirrrtha, buenas noooches Améeeerica!!! ¡¡Qué graaandeee!!
[al oído] -Aflojá que este es mi programa... y no es de noche...
[desorientado como aceituna en pan dulce] -¡Grap!
-Y también nos acompaña el futbolista Enrique Cido que triunfa en el Gremio (uh, éste es ordinario como inodoro de cemento...)
[agrandado como sorete en querosén] -Hola Mirthita, vine con mi  4x4 Garchisport, GPS incorporado, ABS, USB, AZT, H1N1, último modelo y no shé cuánta cosa má...
[transpirando como salamín en la guantera] (nuuuuuu, fuiste Betoide...)
[al oído] -Contestá sólo lo que te pregunto que viniste porque le pedí a tu jefe uno para completar la mesa...
[desbocado] -Shí, Mirthita, lo que usté diga, jefa...
[zafando] -Siempre tan chistoso, Quique, porque te dicen Quique, ¿no?
[sin dejar lugar a respuesta] -Y también almuerza con nosotros, la diosa del momento, ganadora del Gran Hormona 2009, la modeloooo [mirando el cartelito] ¡Macarena Menobaratena! Aplausos para esta muchachita que tanto se parece a mí hace apenas unos años...
[murmullo de desaprobación complaciente] clap, clap...
[incómodo como culón en cornisa] -(Estoy frito...)
[contoneándose exageradamente] -Hola Mirthaaa ¡Guau! Soy lo más...
[al oído] -¿Ese ordinario de Quique es tu novio?
[al oído] -No sé. ¿A usted que le parece?
[al oído] -Que le apuntes a Marcelo que está solo y le sobran unas monedas...
[campanilleando] -¡Gracias, Mirtha, usted me aconseja de superestrella a estrellita, me aconseja..!
[anfitrioneando] -Los presento... Beto, el reportero, Moyano, Marcelo, Macarena, Quique...
[sorprendido] -¡Beto! ¿Te repusiste? ¿No sangrás más? ¡Muy bueeeenoooo! ¡Qué rejunte de amigos te hizo Mirtha! La Macu que me contaste que...
[atragantado como pato con tripa] -Cof, cof... (este jetón mete la gamba...)
[contento como perro con dos colas] -¡¡Beto!! ¡Capo! Mi mago de la toallita que se sostiene sola... ¡Juaaaa!
[a coro] -(Mmm, ¡toallita!)
[a punto de desmayarse] ¡Grap, glup..!
 [recordando la larga noche, haciéndose la sota] -¡Beto, tanto tiempo! ¡Vos sí que sabés ocultar el micrófono!
[entornando los ojos] -(Oléee, oléee, oléeeee, Betóooo, Betóooo)
[mirando de reojo] -Pero... Beto... ¿todos te conocen? (Sonó mi operación de prensa)
[suspirando] -(Toda esta mersa es de la misma ralea, me cagaron el almuerzo, carajo, mierda) Vamos a almorzar, ¿lo digo o no lo digo?, ¿lo digo o no lo digo? Lo digo: hoy estoy filosa, prepárense para responder preguntas que nunca les hicieron...
[encomendándose a todos los santos] (Quelarremilyeguaparió, acá soné para todo el viaje...)
[Voz en off] Almuerzan hoy con la señora Mirtha Legrand...

domingo 25 de octubre de 2009

Ticket to ride


Él la miraba fijamente. Ella sonreía y con leves movimientos de cabeza desafiaba la porfía del viento de la tarde que se atrevía con bravura a trazar en su rostro sutiles vendas con jirones de sus cabellos.

Él intentaba también sonreír. Ella ocultaba el mundo bajo sus pestañas y una cadenita bajo su pañuelo de seda.

Él lo intuía. Ella lo sabía. Lo había madurado largas noches, duermevelas interminables con ojos fijos en las rendijas del ventanal.

Él contorneaba su rostro con caricias de ojos. Ella acariciaba el filo de un papel. Lo dejaba correr bajo sus largas uñas sintiendo, gozando, el seductor dolor nuevo y lacerante, para contenerse.

Él imploraba sin palabras. Ella imploraba con demasiadas.

Él acercaba sus manos. Ella las mantenía en los profundos pliegues de su abrigo.

Él a veces miraba el suelo, moteado de viejos chicles descoloridos. Ella a veces miraba la avenida, a veces miraba aquellos ojos que no debían llorar, a veces se daba vuelta presagiando el ruido del rescate.

Él acusó arena en sus ojos. Ella se erguía para continuar la ventosa lidia y se contoneaba para atisbar el reloj de la iglesia.

Él habló de casi nada. Ella, de casi todo. De todo lo que no fue aquello que dejaba de ser.

Él señaló el reloj. Ella al fin sacó ambas manos del abrigo, se recogió el cabello con los ojos cerrados y en el mismo movimiento lo besó en la mejilla.

Él no supo qué hacer ni decir. Ella sacó el boleto, corroboró el horario y en un mismo movimiento se dirigió a la parada.

Él quedó solo. Ella también, por un rato.


[Publicado también en Villeraturas, 25/10/09]

martes 29 de septiembre de 2009

Copla para ponerse en camino


Sometido a tu belleza pretendo caminar y digo
que no bastan los olvidos para arrancarme el camino,
para sacarme del medio, para borrar el hastío
de vivir ya sin buscarte, de soñar con vos, destino.

Y prendado del delirio de llegar hasta tu reja
hago huella la ilusión y paso firme la esperanza.
Que andar siempre hace brisa y pisar levanta tierra,
Y, sin embargo, qué fácil es quedar en la añoranza.

Valga esta copla, mi amiga, como signo luminoso,
como boya, como bandera que en ristre azota el viento.
Valga mi sueño, locura, que una vez puse al camino
y que quizás, más que nunca, sea estéril, ya lo siento.

Pero no puedo quedarme, vida, si estás muy lejos.
Necesito el horizonte que se aleje ante mis pasos.
Necesito desafíos, nubarrones, algún hechizo,
que dé sentido a mi vida y a mi muerte en el ocaso.


[Publicado también en Villeraturas, 29/09/09]

jueves 17 de septiembre de 2009

Llueven versos sublimes

Con los amigos que tenés, nunca vas a llegar a ningún lado, me dijo alguna vez alguien que quiso enseñarme cómo ser exitoso en la vida. No sé por qué recuerdo esto ahora que una persona tan entrañable como mi amiga Sil quiso regalarme -entre otras cosas- una recreación poética de un viejo escrito mío -Elogio de la lluvia-. Debe ser que a lo mejor tomé ese consejo inicial y haciendo caso leo poesía de la buena y acepto regalos como éste. En tiempos de sequía y en tiempos difíciles como los que vivimos, pocas cosas valen más que un poema, encima de una escritora brillante como Sil. ¡Gracias eternas, Sil!

I
Me gusta la lluvia y su retintinante son.
Suave por momentos y por otros, violento.
Acallando las voces que martillan cerebros.
Colándose en las grietas de mi caparazón.
II
Construído para guardarme como el caracol.
Y rendido y más blando si es que el agua lo roza.
Apacible caricia, insolente ... y sinuosa
por lugares, cobijos, y mojando el corazón .

III
Es hermoso bajo la lluvia caminar…
Mojarse lentamente con las primeras gotas,
que parecen lágrimas de cristal de roca,
tan claras como las letras que intento plasmar.

IV
Las primeras de ellas, salpicando destellos
en tu pelo suave, calmándole la sed,
adornando tu risa, espejando el cairel
de tus ojos sin prisa,  anegados y bellos .

V
Pero son arrastradas por las más presurosas,
y al caer, se derraman transformadas en paños
confusos, dibujados con pinceles extraños,
penetrando en tu abrigo, para nada respetuosas.

VI
Y te besan la  piel, y en tu cuerpo se entibian.
Y yo las imagino, con envidia callada .
Y las otras no se animan y se quedan en las ramas
de los árboles mudos, sin darte esa caricia.

VII
Y el niño que me habita me tienta sin reparos
a golpear en los troncos, en un travieso intento,
regresando a mi mente aquellos viejos tiempos,
tan sólo para mojar un poco más a mi hermano.

VIII
Las más llegan al suelo, y siguen su camino ,
veloces, ya se van, se deshacen, penetran ,
en un vaivén fugaz, se reúnen, se aquietan,
y van a lo más hondo, a cumplir su destino.

IX
Delirios o tristeza, la lluvia es siempre hermosa,
lo sería sin duda, aunque nadie la mirara ,
aunque nadie lo dijera, aunque nadie lo pensara,
cavilaciones como éstas, o quizás peores cosas.

X
La lluvia nos desnuda, nos muestra indefensos.
Y le teme el encumbrado, el que toma precauciones ,
el que sufre en el barro su miseria sin dones ,
pues refleja y amenaza su enlodado pensamiento.

XI
Vos sos yo y yo soy vos. Y en tal amalgama pura,
el mundo artificial ya teme demudarse.
Por eso amo tu rostro humedecido al mojarse
por el agua virginal que lo besa con ternura.


XII
Pero luego de ese instante, mueren con la caída.
Porque saben esas gotas que la máxima suerte
de tocarte merece la pena de muerte.
Una muerte fugaz, que no es muerte… que es vida…

XIII
Entonces, decididas, te recorren y besan.
Incluso las que quedan presas en mis manos,
reclamando en tu mejilla ese roce soberano,
caudalosas, sutiles, ladronas, y traviesas.

XIV
Y el brillo de tus ojos que robaron sin permiso
lo ofrendan a la lluvia majestuosa de la tarde.
Y aquellas que quedaron en tus labios me arden
y sospecho que me llaman, y me ciega el hechizo.

XV
Y dudo entre besarte o mirarte, o ambas cosas…
cuando tus ojos hablan más que los silencios,
mientras el agua recorre sin temor los pensamientos
y nadie extraña que el sol no aparezca entre las rosas.


XVI
Presintiendo que no debe manchar con rayos rojos
lo que con magia sucede bajo ese manto de nubes, 
y decide, muy prudente, ver tras las rejas azules
la escena,  picaresco,  pero sin mostrar sonrojo.

XVII
De pronto la noche llega, sin estruendo y sin aviso.
Fue intuyendo todo el día que presentarse debía …
Para rodear tu cintura, muy firmemente embebida,
y que te sientas segura, porque mi abrazo lo quiso .

 XVIII
Y ya caigo fascinado, cuando espero estremecerte,
sorprendida, sin reparos, con mi amparo, por la luz
que en un flash de contramano, te ciega fuerte y azul, 
atónita entre destellos y truenos que quieren verte.

XIX
Y cuando no estás... Muchos grises se esconden en las miradas…
y esperan, no desesperan, porque aguardan tu regreso,
de abriles y de setiembres, de lluvias, de llantos presos,
que largas y horizontales, silenciosas te reclaman.

XX
Porque preludian tus pasos. Porque te anuncian calladas.
Entonces sólo sonrío viendo a través de tus ojos
el paisaje de tu rostro mojado por mis antojos
y por perlas salpicado como una pintura vaga.

XXI
Un cuadro de surrealismo, unos corren, se detienen,
se refugian como niños felices que chapotean
en los charcos,  o respiran ese aire fresco que llena
el alma y se sienten vivos, y sin tristeza, ya llueve…!!!

XXII
Aquí estoy, y allí estás. Entonces voy con porfía
y permito que me cubran sin recato ni cadenas,
las lágrimas que se mecen para aliviar esta pena
que son de la misma lluvia, besando  tu piel, que es mía.

[No me atreví a ponerle título, Sil... Sabés cuánto te lo agradezco, tanto, tanto como que pongas precio y paga a la apuesta...]

jueves 3 de septiembre de 2009

Beto, el reportero 7: Largo día

Beto recibió un mensajito al que juzgó proveniente de Macu por su personal orto grafía. Decidido a no pasar más sobresaltos en el día, se pone a mirar Los Tres Chiflados. Sin embargo...

¡Ding, dong! ¡Ding, dong!
- [sobresaltado] ¡Uy, ya vino!, ¿dónde dejé la toallita feroz? ¡Mejor apago la luz!
...
- [cantarino] ¡Pasá, bonita, está sin llave!
[a pesar de que es de noche se oyen niños jugando en ronda como en las películas de terror clase F]
[ruido de puerta con goznes crujientes]
[una sombra indefinida ingresa...]
- [agravando la voz] Siento un perfume único, preciosura, acá está tu Beto...
- [aplomada] Las cosas que dice, joven...
- [espantado] ¡¡Aaargghhhh!! ¡¡Juira, biiiichoo!!
- [furiosa] ¡Carajo, mierda! ¿Cómo va a tratar así a una señora adulta y culta como yo?
- [sorprendido] ¡¡Mirtha!! ¡Disculpá, me asusté!
- [con el índice en el mentón] ¿Lo digo o no lo digo? ¿Lo digo o no lo digo?
- [serio como soldador de velorio] Diga lo que tiene que decir, señora, y váyase... Me impresioné...
- [decidida] Lo digo. Nadie me trató así en mi vida.
- [apurado y empujando hacia la puerta] Bueno, siempre se aprende, raje, va, vamos.
- [resistiendo con gesto teatral] ¡Carajo, mierda, jovencito! Espere, déjeme decirle dos cosas...
- [cansado de gente molesta] Diga y parta. Lo único que me faltaba, primero me choca Tinelli, después se me mete usted en el departamento, por no hablar de Moyano, Quique, Zoquete, la chancha, los veinte y la máquina de hacer chorizos...
- [señorial] Primero: Vine porque me dijeron que usted es un reportero de primera.
- ¿Lo qué?
- [más señorial] ¡Silencio! Segundo: Es lo que me hacía falta, alguien que no me adule, estoy cansada de esos chupamedias de los canales. Tercero...
- Dijo dos cos...
- [imponente] No sé contar. Tercero. Mañana almuerza conmigo. Hace mucho que nadie me dice "preciosura"...
- Pero...
- Pero nada. El hombre es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras. Ya lo dijo Onassis.
- Aristóteles.
- Aristóteles Onassis.
- Bue... Y dígame, quién le dijo que yo era un buen reportero.
- [expositiva] Todos hablan de usted. Por mi mesa pasaron Moyano y esa jovencita parecida a mí hace unos lustros... emm, ¿cómo se llama?
- Macu. ¿Un poco floja de léxico?
- Estemm, nos entendimos perfectamente... No se haga el chistoso. Bueno, me voy, lo espero a las trece en el canal. Ah, no vaya con la toallita esa, resérvela para recibirme la próxima...
- ¡Grap! Ehh, sí, sí, vaya, nos vemos...
¡Slam!
- ¡Fiuuu, ya se fue la vieja! ¡Está más quemada que mapa de Bonanza! ¡Yo sí que estoy de socio con la desgracia! ¡Qué día de... miércoles... y... zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz....
¡Ding, dong! ¡Ding, dong!
- Zzzzzzzzzzz...
- ¡Qué frio hace afuera! ¡Y yo que me vine con la ropita interior de enfermerita debajo del tapado!
¡Ding, dong! ¡Ding, dong!
- Zzzzzzzzzzzzz...
- [en la esquina] ¿Qué hace la Macu en la puerta del amigazo Beto a esta hora? El jefe me dijo que la vigile. ¿Si le pongo un cadenazo en los dientes por las dudas? Ma, sí, yo la azoto...
- [asustada como chancho en navidad] ¡Zoquete! Estemm, ejemmm, cof, cof... ¿Qué hacés por acá? Ya sé, querés una foto mía autografiada. ¡Soy una diosa totallll!
- [entusiasta] ¡¡Una foto tuya!! ¿Y se ve algo?
- [revoleando los ojitos] Salí hace un tiempo en un almanaque...
- [relamiéndose] Ya sé... el Pirelli, ¡qué hembras!.
- [resignada] Eh, no... Taller "El Rafa" de Burzaco...
- [mirando lascivo]¡Faaaa! ¡Qué fotito, mamita!
- [tomando la iniciativa] Bueno, Zoque bilidinoso, te la doy si no decís nada que me viste aquí...
- [suplicante] Porfa, Maculita, dámela, qué más querés que diga, eh, ¿que me pegaste un sopapo?
- [con cara de virgen de estampita] No, no, sólo que nos protejas a Beto y a mí, somos buenos amigos.
- [intentando razonar] Ah, ¿y para qué llamás acá?
- [abriendo el tapado] Ves, soy enfermera, vine a curarlo de los golpes que le diste y del choque con el cabezón...
- [bizqueando] ¡Guau! Ah, sí, sí... curarlo... ¡Uy, la puerta está abierta!
- [compasiva] Sí, pobre, me espera. Está muy lastimado.
- Pasá que yo vigilo, acá nadie entra... si no me distraigo demasiado con la foto...
- Gracias, Zoquetinho, muuuacc... Ah, y no molestes, será tête-à-tête...
- Faaaaa, ya lo creo, con esas dos...

miércoles 2 de septiembre de 2009

Tomar carrera

Empezó a sospechar cuando cayó en la cuenta de que nadie tomaba en serio sus afirmaciones.
Lentamente fue descubriendo o, mejor dicho, dándose cuenta de que su forma de pronunciar las palabras era diferente a la del resto.
Era el último en terminar de almorzar y el que tenía que lavar los platos. Claro, clarísimo, sus hermanos iban a la escuela.
No guardaba recelo ni antipatías, pero lo descolocaba percibir evidencias de que no era como los demás. Creyó comprender que había chistes que no entendía, pero sí lo hacían otros más chicos que él.
Quedaba para lo último en la pisadita para elegir jugadores. Y si el número era impar y el partido se desequilibraba, era el que pasaba para el equipo que perdía. Moneda de cambio de un centavo, daba lo mismo donde se lo ponía. Y eso lo empezó a aterrar. Comprender que no era nadie, o más bien, que era una carga.
Largos llantos de su madre encerrada en su habitación nombrándolo. De alguna manera se había convertido en la causa de infelicidad de quienes lo rodeaban. Y ahora se daba cuenta. Ahora.
Entrevió la dicha del rostro de los demás cuando jugaban al truco, a la escoba, cuando leían cuentos, cuando hacían juegos de palabras. Todo lo había intentado, pero se revelaban esquivas e intrincadas para sí las tareas que a otros les resultaban casi triviales.
Pensó en la muerte. Esa salida rápida. Esa puerta de emergencia ante el desastre de todos los días. El abismo de una vez ante los pozos de todos los días. El paso al nunca más ser ante el casi no ser de todos los días.
Pero no pudo.
Volvió a pensar en la muerte. La de los demás. La de los de las risitas de reojo. La de los pibes, que elegían siempre a otro. La de su madre, que sufría sin sentido. La de sus hermanos, que se mufaban por su lentitud.
Pero era quedarse solo, más solo que hasta ahora. Más solo que en la propia muerte.
Ovillando odio y desesperación se preguntó una y otra vez qué hacer. Pero las razones se evaporaban cuando quería atraparlas. Se quedaba siempre a mitad de camino del razonamiento, con decisiones a nunca tomar.
Entonces se convenció de que tenía que prepararse como para un salto. Sin saber para qué, acarició la idea. Saltar. Alto. Lejos. Dar ese salto que a nadie había visto dar. Lo investía de orgullo un heroísmo que todavía no había demostrado. Pero tenía que tomar carrera.
Su tonta sonrisa de presentación iba trocando por una de satisfacción. Tenía una idea clara. Era todo. Pero era suya.
Hasta que respiró profundo un día. Se levantó antes que nadie. La madre lo saludó como siempre, entrecortando el beso con un suspiro, y se fue a trabajar. Esperó paciente a que despierten sus hermanos.
Les preparó el desayuno. Mientras lo devoraban sin prestarle atención, juntó fuerzas, cerró los ojos para darse ánimo, tomó carrera y les dijo: -Escuchen, ¿quién de los dos me enseña a leer?


[Publicado tambien en Villeraturas, 02/09/09]

jueves 27 de agosto de 2009

Beto, el reportero 6: tête-à-trois

Beto, desesperado por la complicada situación en que se encuentra, choca con Tinelli sólo para sumar una frustración más. De pronto, se escucha la melodía inicial de Presente de Vox Dei, suena el celular...

- [número no conocido] Hola, ¿quien habla?
- [voz sensual] Hola Betuncito...
- [sorprendido] ¡Macu! ¿Cómo tenés mi número si yo nunc..?
- [convincente] Me lo dio Quique, muñeco.
- [como sabiendo] Ah, Quique... (glup, nunca se lo di a la bestia).
- [intrigante] ¿Sabés algo, sabés? Tengo que hablar con vos, reabrepuertas...
- [distante] Decime.
- [erudita] No, Betún, teta, té.
- [haciendo docencia] Será tête-à-tête...
- [despreocupada] Eso...
- [dubitativo] Mmmm, interesante, pero... si te cuento los problemas que tuve por nuestro teta té anterior...
- [histericoide] ¿Ya no te gusto?
- [cediendo] ¡¡Claro que sí!! Nunca tuve tête-à-tête como los tuyos.
- [convencida] ¡Guau! Es que soy una diosa mortal, soy...
- [cayendo en la cuenta de su estado] Mirá, estoy llegando a mi dep, me tengo que bañar, estoy sangrando hasta por el ombligo.
- [preocupada] Uy, Betuncito, ¿qué te pasó? Salgo para allá.
- [desconfiado] Pero, Mac... ¡Cortó! Si ni sabe dónde vivo. Esto se pone espeso...
...
[ruido de ducha y musiquita tipo cui, cui, cuiiiiiiiii de Psicosis]
- [incauto y motivado] ¡Dale a tu cuerpo alegría, Macarena, que tu cuerpo es pa darle alegría y cosa' buena'.
- [descorriendo la cortina de la ducha] ¡Así te quería agarrar!
- [al borde del infarto] ¡Quique!
- [efusivo] ¡Beto, amigazo!
- [azorado] ¡Glup! (Sonamos, que no aparezca la Macu porque fuiste, Betunovich) ¿Cómo supiste la dirección?
- [confianzudo] Me la dio Shoquete, me la dio...
- [inquisidor] ¿Y a Zoquete quién se la dio?
- [gracioso] Ah, con la vida privada del Shoquete no me meto, cada uno hace de su cul...
- [muy suelta de cuerpo] Holaaaa, amorcissss... Epa, ¡Quique!
- [descolocado, como chupete en la oreja] Y... ¿¿Qué hashés por acá, minusa??
- [desesperada] Eeeehhh, viii tuuu 4x4GarchisportGPSincorporadoABSUSBAZTH1N1últimomodeloynoshécuántacosamá en la puerta. (zafé como las mejores)
- [cayendo el chivo en el lazo] ¡¡Eeesha es mi bebooota!! Donde me ve, she me tira encima la botinera, donde me ve...
- [pudoroso] Ejemmm, si no les molesta, estoy cubriéndome con esta toallita nada más... ¿Podrían desplazarse?
[A coro] ¡¡A la marosca!!
- [colorado como bragueta de ladrillero] Grap... mejor me visto en mi pieza. Vayan, vayan... hagan lo suyo.
- Shí, vamos, mi 64.
- ¿Mi 64?
- [socarrón] Shí, porque vo, ma que 4x4 so una 8x8...
- [agudo] Es que Quique derrocha ingenio, Macu...
- [intentando pensar] Eh, sí, derrocha... Vamos, mi tractor.
- [creído] ¡Je! Soy una máquina pulenta...
- [saliendo] No, amorcito, sos grandote, colorado y con pocas luces... Chau Betún...
- [resoplando] Chau, chau, sigan derrochando ingenio.
- [volviéndose de golpe] Pará, botinera, que le digo algo al Beto.
...
- [con las manos atrás y haciendo circulitos con la punta del pie derecho] Esteee, Beto, con la toallita esa, medio que me entusiasmé, viteh... Yo soy bien machito, pero... qué se yo... viteh...
- [decidido] Si estás pensando en eso... ni lo sueñes.
- [redoblando la apuesta] ¿Y un trío con la botinera?
- [no tan decidido] ¡Glup!
- [haciendo ojito] Te la dejo picando, Betunonón... y si querés... me depilo...
- [conteniendo una arcada] (¡Ajjjj!) Vayan... lo pienso...
...
- Esto va cada vez peor, mejor miro Los Tres Chiflados...
...
- [mensajito de texto] ya lo dormi, estoi llendo para aya...
- No cabe duda, es la Macu... ¡Dale a tu cuerpo alegría, Macarena, que tu cuerpo es pa darle alegría y cosa' buena'.
- [mensajito respuesta] T
ête-à-tête
- Olé, olé, oléee, oléee, Betóoo, Betóooo...

martes 25 de agosto de 2009

Una carta

Una carta, arte ensobrado, fino pulso, ensueño,
señal de humo, jinete polvoriento de posta,
pluma al viento, pequeño cofre cerrado
que guarda la melodía quieta y cansina
del un puñado de palabras pensadas dos veces.

Una carta. Declaración de guerra al hastío,
soberbia plenitud que se condensa,
mensaje claro, fechado, persistente,
veneración en arcón de los recuerdos,
venero promisorio de porvenir incierto.

Una carta y lágrimas y estambules,
y pozos de agua en benín y ritos y
túnicas coloridas y desiertos donde se
escribe en una tienda y palacios donde
entre cendales se pulsa dorada pluma.

Una carta. Y promesas de encuentros.
Una lágrima o más, si ya se sueltan,
si ya transcurren en comba ruta de sal,
si ya se quedan pendientes por caer,
si ya no pueden guardar lo que se siente.

Una carta, una señal, un manifiesto
de lo que no pudo ser o de lo que ha sido.
Una carta, dijo dupin, y se quedó pensando
que siempre hay más de lo que se dice,
que siempre hay más de lo que se escribe

en una carta.

martes 18 de agosto de 2009

Beto, el reportero 5: Marcelo

(En vista de que ninguno de los forzosos lectores advirtió que en la tercera entrega Beto iba escuchando música y en la cuarta no tenía un mísero walkman, me veo obligado a incurrir en más incoherencias, total...)
Beto se encuentra en un atolladero. El áspero Moyano le prometió los encantos de la Macu si le hace una buena campaña de prensa, pero también le prometió que si falla o se borra lo lamentará. Sumido en sus pensamientos, cruza avenida del Libertador en horario pico sin siquiera levantar la vista...

¡Screeeeechhh! ¡Tump! ¡Ouuughhh!
- [mirando para todos lados como cura en orgía] ¡Uy, pibe, te la puse! Estás sangrando por todos lados, tenés raspones, moretones, tajos...
- [riéndose para sus adentros] (Apenas me tocó el idiota, se impresionó con las huellas que me dejó el Zoquete) ¡Ayyyyyyyyy! ¡Ouuuuuuu! ¡Ayyyyy!
- [servicial] Vení, pibe, que te llevo a un sanatorio... Es que pasé en rojo porque llego tarde al canal...
- [deslumbrado] ¡Ayyyyy! Pero vos... sos... ¡Tinelli!
- [reanimado] Sí, pibe, ¡¡bueeeeenasss noooocheeessss!!
- ...
- [tomando compostura] Emmm, disculpá, me nombraste y me salió el conductor...
- [retorciéndose] No es nada, pero me duele todo.
- [solícito] Te llevo a un sanatorio... y mi abogado y mi seguro y mi empresa y mi... ¡no fue a propósito!
- [con gesto de malevo] No, no, está bien, el Beto no es de andar llorando. Quedate tranquilo, Marcelo, no te voy a hacer problemas...
- [más reanimado] Soy un goma bárbaro...
- [contrariado] ¿Lo qué?
- [cayendo] Nada... ¿estás mejor?
- [mintiendo] Sí, sí...
- [mostrándose interesado] Contame qué hacés, tipos como vos que no se quieran aprovechar de mi fama hay pocos.
- [suspirando] Me llamo Beto, soy reportero.
- [copado] ¡¡¿Reportero?!! ¡¡Bueeeennaaas nooochesss....!!!
- [arrugando la cara] Ya... me duele el oído...
- [con expresión de "tengo una idea"] Ups... Tengo una idea. Hay gente que habla mal de mí, necesitaría un poco de estemmm... ¿cómo decirlo..? ...imagen positiva...
- [perdiendo interés] Es que no estoy en ningún medio...
- [sorprendido mal] ¿Cómo que no estás en ningún medio?
- [confesando] Bah, estoy en el medio, en el medio de un flor de quilombo...
- [solícito al recordar el paso en rojo] Yo te puedo ayudar, Beto, decime qué necesitás.
- [resignado] Resulta que bsssss, bssss, bssss... Macu... bla, bla, bla, Moyano, bsss, bsss... soy boleta y bsss... bsss...
- [maravillado] ¿Macu? ¿Macarena Menobaratena? ¿La del reality pedorro? ¡Un hembrón!
- [dudando] Eh, sí, masomenos, (a ver si éste me la quiere chafar)...
- [gesticulando] ¡Muy bueeeenaaaaa!
- [lacerado] ¿Podés dejar de gritar?
- [volviendo en sí] Uy, sí... Mirá, tengo una idea. Vos tenés quilombos, yo tengo quilombos. Tal vez una mano lave la otra...
- [sincerándose] La verdad, sos un buen tipo, por la tele me parecías un garca...
- [exultante] ¡Muuuuy buuueeenoooo!
- [resignado otra vez] Acordate que me sangra el oído.
- [ignorando el pedido] Uy, sí, hagamos un trato, con una condición...
- [suspirando una vez más] Sonamos...
- [poniendo cara de estampita] Que te hagas hincha de San Lorenzo...
- [digno] Lo lamento, vieja, soy quemero. Prefiero morir a manos de Zoquete y antes perder la dignidad a manos del Quique.
- [subiendo al auto] Entonces, chau, chau, ¡chau!, ¡¡chauuu!!, ¡¡¡chaaaauuuuuuuu!!!
- [sufrido] Chau, loco, quedate tranquilo que no te denuncio...
¡Broomm!, ¡broooommm! ¡¡Rooaaarrrrrrrrrrrrrr!! [desapareciendo]
- ¡Quelorrecontramilparió! Estoy igual que antes. No, peor, estoy sordo...

domingo 16 de agosto de 2009

...y un día no se fue

A falta de afano de guitarra, buenos son los guitarreos con afán...

Con motivo de la pérdida de la propiedad autoafanante que ostentaba mi guitarra, es decir, se hacía robar los 15 de agosto de los años terminados en 9 (1989, 1999) y habiendo zafado de tal manera esta vez que la algarabía general llegó al río (algo me dice que con la condición de que no la toque más), el amigo Neto ha compuesto, en colaboración con la gente del grupo Mirinda Naranja, la siguiente canción que quiero compartir con ustedes, heroicos lectores. Las conclusiones corren por su cuenta

La Guitarra del Oso (Mirinda Naranja)


Es un robo
es la guitarra del Oso
quién quiere robar mi gran guitarra
y yo Oso
es un robo
es la guitarra del Oso

oh! mi guitarra
oh! mi guitarra
que viajera es
a pié o en bus

es un robo
es la guitarra del OSo
es tan viajera
igual que un tour

oh! mi guitarra
oh! mi guitarra
que viajera es
a pié o en bus

oh¡ mi guitarra
oh¡ mi guitarra
es tan viajera
igual que un tour

mi gran guitarra

¡Atención! Tantos son los pedidos recibidos en el blog de lectores ávidos por cantar el hit "La guitarra del Oso", que hemos decidido incorporar -excepcionalmente- un pequeño midi con el fin de satisfacer tales demandas. ¡Todos al karaoke, con el hit del Neto!

Bajar "La guitarra del Oso" versión midi

¡Gracias, Neto, y espero una entradita gratarola cuando salga de gira!

miércoles 12 de agosto de 2009

Beto, el reportero 4: Moyano (cont.)

Moyano y su guardaespaldas Zoquete llevan amistosamente a Beto a un bar buscando una entrevista queriendo congraciarse, ya que no es cuestión de andar azotando periodistas porque sí. Beto no tiene ni un mísero walkman para hacerse el que graba.

- [imperativo] Entremos en éste.
- [adulón] Sí, sí, entremos...
- [temiendo] Eh, sí...
- [Más imperativo] Bueno, pibe, pelá el micrófono...
- [desahuciado] ¡¿Qué?! Estemmm, salí de laburar, no tengo nada, yo no fui...
- [entusiasmado] ¿Lo atrofio, jefe?
- [jodón] ¡Juaaaaaaaaaaaaaa! Era una joda, che, tomate un whiskycito y charlemos como amigos de toda la vida... que nos queda (que "te" queda).
- Cof, cof. Sí, claro... amigos...
- [enternecido] ¿Lo abrazo, jefe?
- [cansándose] Zoquete, no seas gil, tomate tus litritos de ginebra sin hablar...
- [agudo] Pero, entonces, si me trajo acá usted debe tener una propuesta o algo así que hacerme...
- [bajando la voz] Ah... sos bicho, che. Al grano. La cosa es así, vos me hacés una buena operación de prensa y la Macu se encarga de vos o vos de ella, como quieras...
- [recordando] ... (¡Guau! Oléeee, oléeee, oléeee, Betóoo, Betóoo..!)
- [bajando más la voz] En cambio, vos no me hacés una operación de prensa y el Zoquete se encarga de vos. Ah, y el Quique se entera... ¿Te dije que el Quique es un superdotado?
- [tragando saliva] ¡Glup! (¡Ahora sí, sonamos!)
- ¿Lo amasijo, jefe?
- ¡Zoquete! Te dije que te callaras y te tomés la ginebra...
- [con los ojos inyectados] Ya me la tomé toda, jefe, ¿ahora puedo cortarle las orejas? ¿una sola?
- [saturado] Ufff, ¡qué denso! Tomá el celu, jugá a la viborita y callate...
- [como mono con dos colas] ¡Uh, la viborita! Eselente, jefe...
- (¿Qué carajo hago ahora?) Esteeee, tendría que verlo...
- ¡Ja! Elegí vos... Verle la cara al de arriba o al de abajo, pero elegí ya...
- [encerrado, como entre dos suegras] Y bue... (ya veré cómo zafo, si zafo...), todo sea por la Macu...
- [comprador] Je, no sos ningún gil.
- [a punto de desmayarse] Emmm, bueno, tengo que irme...
- [terminante] Espero noticias antes del fin de semana.
- Sí, sí, descuide...
¡Crash! Clinc, clinc, clinc. [sonidos estrepitosos de golpe y vidrios rotos]
- ¡Zoquete! ¡¿Qué hacés, idiota?!
- [lloriqueando] ¡¿Qué quiere, jefe?! ¡Esta viborita de mierda no se deja ganar! ¡No puedo pasar los cien puntos!
- ¡¿Y por eso tenés que revolear el celular contra la vidriera?!
- [saliendo] Adiósssss...
...
- ¡quelorremilyeguainmundaperrachotasuerteparió que tengo! ¿Qué hago ahora? ¿Venderme para comprar la Macu o morir a manos del Zoquete con la conciencia tranquila? ¡Encima el Quique! ¿Si rajo a Mondongolia? ¡¡¿¿Qué hago??!!
- [corriendo para alcanzarlo] ¡Betooooo!
- [deteniendo su andar junto con su latir] (sonamos) ¿Qué pasa, Zoquete?
- [abriendo las zarpas] Un abrazo, hermano, vo me tratá mejor que mi jefe...
- [iluminando el rostro] Un abrazo, loco, me conmovés...
- [sufrido] Me va a dar mucha lástima descuartizarte vivo si no cumplís...