ETERNO RETORNO

Estas historias son como lanitas sueltas que la nona va ovillando en un bollito y una vez que adquiere volumen, las va desovillando para hacer algo con todas como si fueran una sola cosa. Así son estas narraciones, dichos, frases sueltas, conjeturas patinadas por una memoria tenue que -a veces- toman forma en la mano de quien las intenta reunir.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Gente ignota: Chappe IV

continúa de Gente ignota: Chappe I,  II y III


1800: - ¿A qué se debe la visita de tan importante dignatario, monsieur Charles Maurice de Talleyrand?
- Por fin conozco a Claude Chappe, el genio que ha permitido interconectar los puntos neurálgicos de Francia. ¿Mi visita? Ya verá... mientras cuénteme de este maravilloso sistema, s'il vous plaît.  
- Como ve, este diseño consta de dos brazos -llamados indicadores- con contrapesos conectados por un travesaño que se llama regulador. Cada brazo tiene siete posiciones y el travesaño cuatro. En total, puede adoptar 196 posiciones. Con ello podemos transmitir alfabeto en mayúsculas y minúsculas, números, signos de puntuación y distintas señales de servicio para pasar información adicional.
- Muy ingenioso, Chappe. Pero no deja de ser un sistema frágil.
- Es preferible un sistema frágil a ninguno.
- Quizás... Aunque demandará mucha mano de obra. A dos operarios cada 15 kilómetros, se tiene unos 80 operarios por cada 600 kilómetros de líneas. Eso sin contar mantenimiento y capacitación. Enseñar todos esos códigos demandará demasiado tiempo.
- No se equivoque, monsieur Talleyrand. La capacitación es mínima. Solamente en los extremos de las líneas hay que capacitar fuertemente. Sin embargo, en las estaciones intermedias -que son la mayoría- los operarios no deben conocer los códigos, solo reproducirlos en sus manivelas y asegurarse por medio del telescopio que el mensaje llegue.
- Digame una cosa, Chappe, ahora que nadie nos escucha...
- Oigo.
- ¿Cree usted que los franceses son tontos?
- Para nada, monsieur Talleyrand.
- Entonces, ¿cómo cree que tomaremos el modo en que usted copió este sistema de comunicación a otros países?
- ¡Eso es mentira!
- ¡Ja! No se ponga nervioso, Chappe. Francia hará uso igual de sus servicios, aunque su fama caiga en la peor de los pozos y tal vez sus ahorros si las demandas arrecian. El Primer Cónsul Bonaparte está al tanto de todo y se interesa por su sistema. Pero hay poderes que trascienden las fronteras y la república está en peligro, esta vez por su culpa.
- ¿Por mi culpa? Pero... ¡es injusto! ¿Quién ha sido capaz de semejante..?
- Usted se ha relacionado con gente no demasiado recomendable, como Brèguet, Miot de Mélito y otros.
- ¡Esos tipos están en otros países!
- Es lo que quería escuchar. Alguno de ellos le trae información y usted la vende al gobierno, estamos seguros. No olvide que soy un diplomático recibido en todas las cortes y me manejo allí como pez en el agua...
- ¡Por el contrario! Si mi sistema se asemeja a otros es porque de alguno de ellos se llevó al exterior mi creación.
- Deberá demostrarlo. Siendo así, usted puede haber vendido secretos de Francia. En cualquier caso, sépase sospechado.
- ¡Ough! Otra vez, mi cogotito...

Talleyrand
1804: - Bienvenido a mis aposentos de Gran Chambelán, monsieur Chappe. Lo esperaba.
- Monsieur Talleyrand, yo...
- Cht, cht, nada de Talleyrand, se dirigirá a mí como Príncipe de Benevento.
- ¿Pr... príncipe?
- Soy el segundo al mando de toda Francia que se unificará bajo el poder de Napoleón Bonaparte. Pronto será el Emperador de todos los franceses.
- ¿Emperador? ¿No luchamos tanto por consolidar la república?
- Ah, la república, la república, bella e inspiradora ficción para el populacho...
- Glup... creo entender... monsieur Príncipe....
- Al grano. Lo llamé para agradecerle sus servicios a Francia. Llevamos más de 1500 kilómetros de líneas de su telégrafo. Y pronto habrá miles más. Los planes de Napoleón son ambiciosos, para el bien de nuestra nación, claro.
- Es tarea de mis hermanos...
- Sus hermanos trabajan a destajo para extender las líneas por todo el territorio. Son fieles, mano de obra calificada que cumplen su tarea impecablemente. Ellos no nos preocupan...
- Le agradezco, mamá estará orgullosa de ellos. 
- El que nos preocupa es usted...
- ¡Glup!
- Es demasiado inteligente como para confiar en su lealtad. Le recomendamos un descanso.
- Gracias, mi Príncipe de Benevento, pero descansaré en mi tumba, cuando me llegue la hora. Tengo muchas ideas por concretar.
- No diga sandeces. Dispondrá de un hotel en París, cómodo, con lo que solicite. No viajará mucho, no se relacionará con gente extraña, no hará más diseños ni jugando. Por su salud, claro está. Me han informado que lo tienen a mal traer algunas dolencias del... ejem... cuello, que podrían agravarse. Espero sepa entender que queremos cuidarlo.
- ¡Ough! Otra vez, mi cogotito...

23 de enero 1805: - Monsieur Chappe, ¿paseando por los jardines?
- Así es. Sébastien. De paso superviso las obras de este profundo pozo para depósito de las heces de los numerosos visitantes del hotel.
- Es impresionante, ¿vio? Las técnicas de excavación que nos hicieron llegar y aprendimos son asombrosas.
- Jajaja, ¿cómo les llegaron?
- El mayordomo nos las alcanzó. ¡Cuánto ingenio! Deben provenir de un gran inventor.
- Tal vez... a lo mejor no esté muy lejos ese inventor.
- ¿Usted..?
- Shhh... Me hace bien usar la cabeza más que para deprimirme. La inactividad, las demandas de los poderosos que plagiaron mis trabajos y las sospechas de los cortesanos tratan de arrojarme a un profundo pozo depresivo.
- A propósito, hay nuevas misivas. Debe presentarse con urgencia ante el Gran Chambelán y Príncipe de Benevento.
- No caeré en las manos de ese manipulador que tiene a Bonaparte como títere, Sébastien.
- Si no lo hace lo guillotinarán, monsieur Chappe.
- Sébastien, mi familia disfruta de una considerable fortuna. Mi madre es una dichosa anciana que ve cómo sus hijos medran y progresan por el bien de Francia. Mi invento más preciado ha resultado de una utilidad imposible de medir. Francia dispone del más perfecto sistema de comunicaciones creado jamás. En menos de un cuarto de hora, las noticias llegan a París con una precisión notable. Debo sentirme dichoso de que los míos disfruten de mi creación. Si mi vida es el costo, bien habrá valido el sacrificio.
- Bueno, tampoco sea tan tremendista. Es solo una entrevista con Talleyrand...
- No sucederá, Sébastien.
- ¿Piensa huir? ¿A otro país? 
- No, me hundiré en el pozo depresivo para no volver.
- ¿Tomará alguna pócima?
- No. Tomaré este pozo próximo. Adiós.

1812: - Pase usted, Chappe. ¿Cuál de los hermanos es usted?
- Abraham, monsieur Emperador.
- Bien, usted y sus hermanos han prestado un enorme servicio a Francia.
- Solo hemos desarrollado los diseños geniales de mi infortunado hermano Claude.
- ¿Infortunado? Oh, qué contrariedad, nadie me notificó... Aunque quedan usted y sus hermanos, los verdaderos hacedores. 
- Pero...
Telégrafo de campaña
- Calle, no tengo tiempo. Las líneas del telégrafo ya cubren más de 5000 kilómetros, adentrándose en Italia, Bélgica y Holanda. Y la experimentación con enormes torres para sortear el Paso de Calais va muy bien. Necesito con urgencia que desarrolle un telégrafo de campaña para nuestro avance en Prusia Oriental y Rusia.
- Pero... sin Claude...
- ¡Calle! Contrate expertos que lo ayuden, a costa de su fortuna, que ha hecho con los fondos de todos los franceses.
- Sí, mi Emperador, se hará.

Década de 1830: - René, nuestras arcas están llenas, pero nuestro sistema telegráfico se utiliza cada vez menos. El gobierno se desentiende por los altos costos de sostenerlo. Pronto los gastos superarán a los ingresos y ya perderá interés.
- Tengo una idea, Abraham, la vengo madurando. ¡Usémoslo para transmitir información que interese a la gente común! ¡Basta de estados y emperadores megalómanos!
- ¡Ja! ¿Y qué vas a hacer, René? ¿Pasar pronósticos del clima? La gente no se interesa por nada más que por salvarse con la lotería.
- Diste en el clavo, Abraham. Pasemos resultados de lotería. Proveeremos distribución y comunicaremos resultados de lotería.
- Buena idea. Pero te comunico otra novedad.
- ¿Cuál? ¿Otra revolución en ciernes?
- En cierto modo, René. Se viene la telegrafía eléctrica. Entre los trabajos de Oërsted y un muchachitos inglés llamado Faraday han desarrollado tanto el electromagnetismo que será inevitable el reemplazo de nuestro sistema por uno eléctrico.
- ¡Como lo proponía Claude hace cuarenta años!
- Claude... ¡cómo lo extraño, René! Siempre pienso que nos convertimos en ricos empresarios a causa de su genialidad. Genialidad de la que nunca pudo disfrutar, siempre acosado por los políticos chupasangres y por sus propios temores.
- Los genios como Claude -Abraham- no son para este mundo.
- Te equivocas, René, nuestro mundo funciona y progresa con la desgracia de muchos. Algunos a causa del hambre. Otros a causa de su genio. El porvenir dirá si estoy en lo cierto -y ojalá no lo esté- en ese caso el mundo hablará de Claude Chappe como el más ingenioso inventor de comunicación humana en tiempos donde los poderosos se encargaban de callar a los molestos con la guillotina.
Monumento en París
FIN

NOTAS

1800: Talleyrand, influyente acomodaticio francés, hace saber a Chappe que su telégrafo es similar al de otros países y lo presiona con sospechas de plagio, aun cuando el sistema de Chappe es siempre un paso más evolucionado que los demás a pesar de crearse antes. Las intrigas palaciegas y sobre todo las azuzadas por los grandes poderes comerciales lo empujan a la depresión.

1804: Talleyrand maneja el poder desde las sobras posicionando a Napoleón y sembrando dudas e intrigas sobre los intelectuales o destacados en áreas de la cultura. Parece ser que recomienda a Chappe no moverse demasiado. Un hotel de París será su residencia. El sistema ya conecta París con las principales ciudades de todo el país.

23 de enero 1805: Abrumado por la depresión y por las acusaciones de plagio de los poderosos que fueron beneficiados por su asombroso sistema de comunicación, se suicida arrojándose a un pozo en el mismo hotel en que residía.

1812: Napoleón encarga a Abraham Chappe un sistema de telégrafos portátiles para utilizar en las campañas de guerra en Oriente. A su vez encarga a Abraham intentar comunicar a través del Paso de Calais (unos 30 km) con torres altas o posibles torres intermedias con barcos. Los ensayos son positivos, pero la tensión bélica obliga a postergar las experimentaciones.

Década de 1830: El sistema comienza a decaer por los costos de mantenimiento y el desarrollo del telégrafo eléctrico, que luego lo sustituyó por completo dando lugar a la era de las comunicaciones basadas en el electromagnetismo. Los últimos usos que figuran en las crónicas refieren a la comunicación de resultados de las loterías francesas.

8 comentarios:

  1. Que historia trágica del inventor. Esquivó la guillotina pero no a las intrigas, que le provocaron esa depresión final.
    Y creo que esa historia se ha repetido alguna vez.
    Por lo menos, la fortuna por sus ideas quedó en su familia, en sus hermanos.

    Es un mérito haber incluido humorismo en esa historia.
    Saludos.

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    1. Realmente trágica. Cumplió su objetivo de darle una buena vida a su madre y a su familia.
      Y ni siquiera se lo recuerda demasiado.
      Abrazo!

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  2. Claude nació en un tiempo donde no se entendia a los grandes inventores y siempre la politica castrando a las grandes ideas, sólo por ignorancia y espurios intereses. Muy bueno Oso, tengo una buena historia para contarle a mis nietos.Buen fin de semana.

    mariarosa

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    1. Es una muy buena historia, contada a los ponchazos, pero vale la pena estimular los cuentos de los genios.
      Besos

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  3. uuuuhhh no sabía que se había suicidado! y yo me entero dos siglos después!!!

    bueno, gracias a tus entradas de Gente Ignota uno se actualiza y descubre detalles espeluznantes.
    Además le brindan un poco de justicia a estos tipos.

    Me gustaría ir a ver alguno de estos telégrafos ópticos.

    Abrazo grande a pesar de haber jugado uno de los peores partidos de los últimos tiempos!

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    1. Pobre Chappe, este sí que es un ignoto injustamente ignotado, jajaj
      Algunos están reconstruidos y funcionando a modo turístico y de investigación científica. Hay unos interesantes videos en youtube.
      Abrazo de no nos queda otra que frenar a los nenes...

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  4. Que bueno que nos haya traído la historia de los Chappe, aunque me dio mucha pena el final de Claude, no se merecía terminar así. Pero bue al menos su flia tuvo una buena vida gracias a su invento.

    Me encantan estos relatos de ignotos porque es una muy buena manera de ponernos en conocimiento de gente que hizo mucho y de la que poco o nada se sabe.

    Mi besoabrazo de siempre y gracias por contarnos la historia desde el humor (que no es poco).

    REM

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    1. A mí estas historias me gustan para indagar en algún personaje que me produce curiosidad y así me dan ganas y me obligo a leer algo más aun cuando carezca de tiempo.
      Gracias por estar siempre.
      Besos

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