ETERNO RETORNO

Siempre algún lector queda. Como quedan mis ganas de publicar, latentes hasta que logro hacerlo.
Agradezco tanto que vuelvan, como agradezco a la vida enormemente las razones que me impiden publicar más seguido.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Los casos de Leo. Caso VI Escena 4 Luján

Recomendación para recién llegados: 
esta entrada es continuación de 
los casos anteriores que dicen LUJÁN, 
ma sí, hacé lo que quieras


La sobremesa se había extendido con el juego del diccionario y Leo e Ignacio fueron invitados por el padre Gustavo Nome a dormir en las habitaciones de huéspedes del mismo colegio. Cuando todos se hubieron acostado, la hermana Ester Apéutica ingresó en la habitación de Leo llevando el libro de registro de asientos contables del administrador Milton Gos y tal vez algún otro propósito.


¡Gong! ¡Gong!
- ¡Arriba toooodoosss♫! ¡A cantar laudes a la capilla♪!
- ¡Ero e arajo ne paza a ezde miejo! ¡Ni zanió el sol!
- ¡Uy, me duele todo! ¿Me atropelló una manada de elefantes sedientos? ¡Ah, cierto que me...!
- ¡Arriba, doctores♪!, ¡no me remoloneen♫!
- Sí, sí, ya voy... [¿dónde estará Ester?]

En la capilla...
- ♪ Domine labia mea...♫
- [Uy, jefe, e miejo azguerozo, nas cozas e nice, enzima en la apilla...]
- [Shhh, asno, son oraciones en latín...]
- [Aahhh, mero ez e no fui al maño, do ne dio niempo el ura]
- ♫ aperies et os meum adnuntiabit laudem tuam ♪
- [Jefe, me meum ahá nomáz]
- [Ve silenciosamente al baño, infeliz. Y fijate si está Ester por ahí, que no la veo.]
¡Trump, clonc!
- ¡Asinus, silentium♪, asinus♪!
- Zí, zí, moy máz nezpazio... Azí, no... así no...
...
- [¿Y? ¿Viste a Ester?]
- [No, jefe, greo e eztán dodos aquí los uras y las m onjas]

Al finalizar las oraciones...
- Padre Gustavo, no la veo a Ester, ejemmmm, a la hermana Ester, ¿le pasó algo?
- Ah, omití decirles, la llevaron detenida.
- ¡¿Detenida?! ¿Cómo es eso?
- Así... con las manos esposadas.
- No se haga el sota, pregunto por qué la detuvieron.
- Ah, y yo me hago el sota... claro que por homicidio, es la principal sospechosa...
- Zí, zí, mastante ezpechoza.
- ... del asesinato de Laura Ña. Solamente un tirador experto podría lanzar esas flechas casi en forma paralela a un cuerpo agonizante.
- Ah, ¿y con qué objeto lo haría?
- Con un arco profesional, que habrá escondido en algún lugar.
- Quise decir, con qué propósito.  
- Pregúntele a la policía.
- ¿Alguien la denunció?
- Nadie de aquí lo haría. Nuestros secretos están solo entre el cielo y nuestras paredes.
- Bien. Vámonos, doctor Camesta. No tenemos nada que hacer aquí.

 Abatidos, Leo e Ignacio vuelven caminando a las cercanías de la Basílica a buscar el Peugeot 505 a la cochera donde lo dejaron la tarde anterior.
- Estoy confundido, Ignacio. No creo que Ester sea culpable, pero estamos con mucha información toda a medias. En el camino tratemos de ir atando cabos.
- Ahuérdeze ne pazar a mer al nrector.
- Cierto, ya me olvidaba, hay una pequeña tarea que realizar.
...
- Buen día, ¿está el padre Dardo Lorelomío?
- Oh, cuánto lo lamento, salió temprano y dejó una nota para el personal de limpieza que no dice cuándo vuelve.
- ¿Bodemos mer eza nota?
- No creo que les interese una nota doméstica.
- Cof, cof, es que anoche tuvimos una charla y quedamos en que nos dejaba, ejem, un mensaje, ejem.
- Mmmm, imposible, se van o llamo a la policía.
- Escuchá, cuervo inflamado, ¡nos das esa nota o Benito te despluma acá nomás a sopapos!
- ¡Ma sí, locos del averno, tomen la nota y límpiense bien el purgatorio con ella!
- Gracias, muy amable. Vámonos, Benito...

Larga charla
 De regreso, por la autopista.
- ...
- ...
- Es extraño, querido Ignacio.
- Ez ezdraño, jefe.
- ...
- ...
- ¿Paramos en una estación y tomamos un café?
- Zonamo, ne doca pagar e duevo...
- Nada de eso, paga el doctor Rosamel Trozzo.
¡Mozo! ¡Café con leche y medialunas para dos!
- ¡A na melotita, jefe! ¡M ire la dele!
- ¿Qué pasa? A ver...
- Ez nel dotiziero local, pazan nel azezinato de Naura Ña.
- Veamos... ¡Glup! Anuncian la detención de Ester. ¡Alamier! ¡Con razón me parecía un rostro conocido! ¡Fue finalista de Gran Hormona 2009, el que ganó Macarena Menobaratena, la que se hizo tan famosa por el escándalo en lo de Mirtha Legrand!
- Na acuzan borque do nienen a otro.
- O porque protegen a otro, pero... ¿a quién?
- Jefe, uzded zozpecha... Zéame franco.
- Bien, te diré mis conclusiones, que están inconclusas.
- El banuzcrito...
- Exacto, la letra era del rector Dardo Lorelomío.
- On el juego nel niccionario ezdudió la naligrafía de Ezder y el badre Nustavo...
- ... y con el aporte del libro de asientos que trajo Ester la del administrador Milton Gos.
- ¿É nibro? Aungue zon máz inderezandes zuz azientos...
- Ejemmm, es largo, otro día te contaré. Y gracias a tu idea en la basílica verificamos que es letra del padre Dardo.
- Anemáz... el badre Nardo hamló ne banuzcritos, en mrulal.
- Con lo cual, pudo haber ocultado o robado el resto. Pero pareciera ser el único que conocía la existencia de más de un manuscrito. Pero no entiendo qué tiene que ver.
- Jefe, ¿do ze da nuenta?
- No. 
- El badre Nardo era el ezcritor ocunto ne Naura. Zeguro eña ne ondenaba zobre é ezcribir.
- ¿El padre Dardo un ghostwriter, un negro?
- Do meo odra exblicazión.
- ¿Eso lo transforma en culpable?
- Do, zolo ato cabos. A no mejor ze faztidió mor laz temádicas e ne imbonía Naura Ña.
- O por su enfoque moral. Tiene sentido: envilecida, alma maldita, hereje... Buena conexión. Pero no creo que pudiera haberla matado. O al menos no se me ocurre cómo.
- Dengo uda himóteziz.
- Ignacio, sos una caja de sorpresas, a veces agradables...
- Ezcuche on adenzión y nígame zi puede zer...
- Escucho.
- ¿É ze gana haziendo greer a na hente e hay f antasmaz en un nugar?
- En principio que no se acerquen.
- Mien.
- ¿Entonces? ¿La mató a flechazos casi paralelos y con tierra en el parque?
- Zí.
- Imposible. Ese cura nunca tocó un arco. Y además el arco se evaporó.
- Do hay arco.
- ¿Cómo que no?
- El badre Nardo nijo que denía zecretos de onfezión de Naura.
- Evidentemente era su confesor.
- Y Ezder nijo que Naura dranzcribió hazta zu onfezión zemanal.
- O sea, a la tardecita, más bien noche.
- Zí amboz zalieron al ennuentro, ¿nónde ze enontraron?
- En el parque.
- ¿Y é hamía en el arque?
- Muchos pozos.
- Ahí eztá.
- ¿El arco enterrado?
- Do. El badre Nardo, abrovechando e la hente nree e hay fantazmaz fue al arque...
- ¿Y?
- Y enderró nas flechas un oco nentro e un pozo nrande mara e eden mien merticales on la unta hazia anriba.
- ¡De ahí la tierra en la cola de las flechas!
- Ze enontró on Naura e ima a onfezarze. Y pazeando, pazeando ze fue anrimando al pozo en ueztión y uando eztaba enzima, ¡zaz, un emmujón!
- No lo puedo creer. ¡Cómo se te pudo haber ocurrido!
- Do zé, neí muchaz nreviztaz on enigmaz ne chico...
Nezpuéz llemó el adáver a na zala, e zeguro la mizma Naura dejó zin llave.
- ¿Y los demás?
- Do lo zé, jefe. Mero ez lo único oherente e ze me ohurre.
- ¡Urgente, volvamos!
- ¿A é, jefe? Do modemoz hazer nada ahora...
- Sí, tenés razón, estoy pasado de vueltas. Lo mejor es llamar al Principal y pasarle todos los datos que tenemos.

Al tiempo...
- ¡Ignacio, buenas noticias!
- ¿Doz aumendaron, jefe?
- No, salame, liberaron a Ester por falta de mérito.
- ¿Y el ura Nardo? ¿No encanaron?
- No lo encuentran.
- ¿Ómo?
- Parece que Laura Ña transfirió antes de morir sus incontables ganancias a una cuenta en Nauru, un paraíso fiscal...
- ¡Y un baraíso ne monenas on zinturaz e amispa!
- ...tal vez nuestro amigo el padre Dardo esté gozando de unas vacaciones allí, con otra identidad, claro.
- ¿Mió e era un malandra?
- Así es. Ah, además te tengo que decir que...
- ¡¿Mamos a Nauru a abrezarlo?!
- No, es cosa de otro nivel. Te tengo que decir que me voy unos días a un retiro espiritual.
- ¿Ze hizo nreligiozo, jefe?
- Ehhh, más o menos, dicen que no hay nada como una semanita en Luján, realmente es terapéutica.


FIN

Nota (repetida): Este es un pequeño y escaso homenaje a un escritor y periodista madrileño pero asociado al país vasco Rafael Castellano de la Puente -quien con el seudónimo de Rafael Castleman escribió entre otros lugares en la mitológica revista Cacumen-, un verdadero maestro. En Cacumen presentaba los enigmas criminológicos, el primero de ellos Nueve flechazos asirios es la fuente básica de este choreo admirado que aquí presento.

16 comentarios:

  1. Me parece que el retiro espiritual del jefe es en compañía de Ester...

    Me gustó la historia, aunque te digo que me cuesta entenderlo a Leo, es un gangoso algo cerrado.
    Saludos.

    mariarosa

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    1. Sí, sí es cerradísimo. Pero una vez que me embarqué en hacerlo hablar así no me puedo volver atrás. Ah, ¡ojo que el gangoso es Ignacio!
      Se va contento Leo al retiro.
      Besos!

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    2. Tenes razón, me confundí de personaje.

      mariarosa

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    3. Yo también me confundí al escribir. Por suetre el Demiurgo me lo hizo notar.
      Besos

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  2. Te equivocaste de nombre en un momento. No creo que Laura sea culpable. No lo es, es la victima. La sospechosa es Ester.
    Leo no estuvo tan brillante, en el momento en que cayó ebrio, Ester fue arrestada. El que se lució fue Ignacio. Tal vez le subió la autoestima Regina Clamor en el caso anterior. Que lucidez, para resolver el caso. Sabía que las flechas eran una clave.
    Un aplauso por escribir esta historia. Cauando quieres podes usar recursos demiurguicos.

    Saludos.

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    1. Ya lo corregí, si encontrás algo más, avisame. Te agradezco y eso que lo releí un par de veces, pero se cuelan estos errores.
      Sí, me gustó que Ignacio encuentre la clave. Me va a servir para en algún momento escribir la precuela que me sugirió Frodo con la vida de Ignacio antes de conocer a Leo.
      ¡Por supuesto que volverán los recursos demiúrgicos!
      Abrazo!

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  3. Estafas, asesinatos y cosas feas en un convento?? Que raro jaja... Igual ya sabes el final, pero me gustaría que por una vez la principal sospechosa, en este caso Ester, sea la villana de verdad...

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    1. Che, ¡qué buena observación!
      Siempre las hago zafar. Espero que no lea estos casos un analista porque me mata a patadas. Aunque hay un caso, el primero donde "la mala" es una mujer, hay otros malos también.
      Pero lo voy a tomar porque me parece acertado lo que proponés.
      Abrazo de cuervo a quemero

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  4. Y la ciudad de Luján donde aparece? Ja

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    1. Eu, toda la historia transcurrió en Luján (o no entendí el comentario).

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    2. Está perfecto, pero como estaba en el título pensé que iba a pasar algo específico en alguna parte del barrio en este relato...

      Acordate que están los restos del Italpark atrás de la basílica , yo voy poreso también por esos lares ja...

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    3. Ah, es que medio de ojito lo mío, hace solamente unos 40 años que no voy a Luján, jajaja

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  5. “- ♪ Domine labia mea...♫
    - [Uy, jefe, e miejo azguerozo, nas cozas e nice, enzima en la apilla...]
    - [Shhh, asno, son oraciones en latín...]
    - [Aahhh, mero ez e no fui al maño, do ne dio niempo el ura]…”

    Además de mostrarse muy sagaz al elaborar la hipótesis del asesinato, no puedo dejar de comentarle que Ignacio es el personaje que más me gusta, me rio leyéndolo a pesar que por ahí me cuesta entenderlo porque como bien dice Ma. Rosa, es un gangoso cerrado, pero es graciosísimo.

    Bue esta historia terminó, solo me queda felicitarlo como siempre, esperando que pronto haya otros Casos de Leo, ud. es un genius.

    Besoabrazo querido Oso y lo mejor pa’ uste.
    REM

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    1. ¡Se lució Ignacio!
      Espero enterarme de otros casos para publicarlos.
      Beso grande, querida Rem!

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  6. Me encanta que Ignacio sea el cráneo. Me causó mucha gracia la frase del purgatorio. Y lograste un excelente final de la historia, ¡felicitaciones! además la temática se ajusta perfecto a mis intereses.
    Hablando de eso, apenas me enteré del fallecimiento de Umberto me acordé de tus posteos y recomendaciones. Pensar que hace apenas un par de meses que terminé El cementerio de Praga.

    Esperaré con ansias la precuela del gran Ignacio, aunque si hay que esperar para que sea espectacular, tomate tu tiempo, que le metemos paciencia al asunto.

    Abrazo de golazos de visitante!

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  7. Imaginaba que te iba a gustar el protagonismo de Ignacio, la frase primero era más guarra, después la suavicé...
    Lo de Eco es una pena, pero bueno, a todos nos llega.
    No empecé la precuela, pero tengo algunas ideas, así que las voy a ir anotando como para darle forma.
    Abrazo de empate a pedir de JLO, que era lo máximo a que podían aspirar.

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