ETERNO RETORNO

Estas historias son como lanitas sueltas que la nona va ovillando en un bollito y una vez que adquiere volumen, las va desovillando para hacer algo con todas como si fueran una sola cosa. Así son estas narraciones, dichos, frases sueltas, conjeturas patinadas por una memoria tenue que -a veces- toman forma en la mano de quien las intenta reunir.

martes, 30 de diciembre de 2014

Transparencia de los rascas

Es evidente de que la llegada de las fiestas ha producido una merma en la producción del semanario La Corneta. O, al menos, ha producido las vacaciones de parte de su personal. O llanamente su editora Irene Secarro ha decidido economizar sueldos y prefiere ampliar si no el espacio la frecuencia de la columna de su sobrino dilecto, el licenciado Emilio Notuyo. El estupor de los lectores ha llegado a límites insospechados, tal que en una hábil maniobra de timón doña Irene propuso ampliar a su vez la foto de amplias protuberancias de las modelitos que acompañan al licenciado entre sudokus, horóscopos y crucigramas que no dejan de incluir al ignoto río Aar que debe existir en Suiza si no se trata de una aceitada y artera treta de crucigramistas orientada a hacer lugar a los términos más usuales.
Al grano, esta vez el licenciado nos desestabiliza desde el título, prometiendo noquear con el contenido, así que acometamos de una vez con su lectura, que el tiempo apremia y necesitan el baño.

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DOXA. Columna de opinión del Licenciado Emilio Notuyo.
TRANSPARENCIA DE LOS RASCAS

Los rascas son transparentes, qué duda cabe. Rasca es un adjetivo aplicable a algo de mala calidad. O también de pobre condición. Cuando decimos los rascas lo sustantivizamos como una manera un tanto rebuscada de decir que esta condición pasa a ser sustancia.
Basta que la mayoría de la gente pase cerca de una persona harapienta para hacer como que no existe. Esa es la transparencia de los rascas. No vemos a los rascas. Elegí transparencia en lugar de invisibilidad, porque si uno presta atención, las cosas transparentes están ahí, las invisibles no se notan nunca. En algún caso se puede adjudicar  el no percibirlos al instinto de supervivencia: lo vea o no lo vea, lo salude o no lo salude no puedo hacer nada para cambiar esa condición, al menos si (hago como que) no existe no me angustio...
Un caniche con moñito que anda deambulando por la calle es una encarnación de la ternura misma y de la indefensión. Un perro callejero lastimado o un pibe que pide no llaman la atención. Son rascas, son transparentes. Un alumno que no habla, no molesta, no participa y exhibe una condición social desfavorable es un rasca, muchos docentes no sabrán su nombre hasta que tengan que asentar un aplazo en la planilla, o hasta que se salga del carril, para volver a ser rasca si no incomoda.

Salgamos del lugar fácil de lo palmario -no por eso menos atroz- y vayamos a terrenos donde no abunda el orégano. Yo mismo me he percibido como rasca ante cierta clase de gente, veremos si es compartido con algunos lectores:

- Compañeros de secundaria a quienes he ayudado indeciblemente en ese dulce período, una vez que consiguieron algún ascenso económico dejaron de percibirme. Ante sus ojos adquirí transparencia.
Sin embargo, esa transparencia no es definitiva, parece. Por ejemplo, cierta vez yo andaba en busca de un auto. Había penosamente juntado unos pesos y quería comprar un usado más o menos decente. Cuál no fue mi sorpresa cuando recibí la llamada telefónica de un viejo compañero de secundaria -devenido en vendedor de autos (o uno de esos títulos que se usan ahora para designar a los vendedores de autos)- para quien me había convertido en transparente durante dos décadas, quien de sopetón estaba interesado en hacer algún asado para recordar vetustas anécdotas adolescentes, reírnos y ah, querido, me comentaron que estabas en busca de un autito, tengo para ofrecerte... Nótese la terminología utilizada (autito) para consignar claramente que aunque había perdido a sus ojos la condición de transparencia no dejaba de ser un rasca. Clarito.

- Hay gente de mi ciudad para quien toda la vida fui transparente a pesar de vernos las caras a menudo. Cierta diferencia de clase, de contactos, de círculo social, de clubes, seguramente generó tal efecto transparental si vale el término. Casualmente, el cruzarnos en algún destino lejano -supuestamente de cierta sofisticación- ha permitido corporizarme a sus ojos. Notable.

- En algunos de los trabajos que he tenido he permanecido transparente para mucha gente -superiores o compañeros con aires de superioridad- la mayor parte del tiempo. Condición que dejaba de ser tal cuando hacía un movimiento contrario a lo que esperaban de mí. Fui aprendiendo que mientras no hiciera olas la condición de rasca no deja de proporcionar cierta ventaja: el rasca no genera enemigos directos. Sí quizás un cierto recelo a que deje de serlo, por cualquier motivo. También fui aprendiendo que si hacía varios movimientos inesperados, además de corporizarme para ligar algún reto o desprecio, generaba cierto temor en los que me consideraban rasca. Curioso.

Me pregunto si este tipo de conducta no es la que a veces los más rascas de la sociedad asumen como una desesperada aunque impropia forma de dejar de ser transparentes y, por ende, rascas.

Lic. Emilio Notuyo

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 Incisivo, Notuyo nos deja peor que al comienzo como en casi todos sus artículos. Sus oraciones, por abstrusas tal vez nos ponen un momento de su lado para al instante desplazarnos a la otra vereda y despotricar contra este insoportable parrafón pontificador.
Lo mejor será transparentar este artículo, que nos parece bastante rasca, como siempre. O casi siempre.


10 comentarios:

  1. Me pregunto si el licenciado no juega a escribir peor de lo que puede, a jugar de más inepto de lo que es, para disfrutar de lo que llama invisibilidad de los rascas. Este articulo que escribió tiene cierto sentido.

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    1. Siempre desconcertante Notuyo. Se me ocurre que tanto va el licenciado a la editora que al final saca algo coherente.
      Abrazo

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  2. Siempre preciso el Licenciado. Muy buena definición de aquello que llamo (aplicada a mí misma) "ser la hija del vidriero". :P

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    1. No me acordaba lo de la hija del vidriero, pero en un tiempo era una expresión muy usual. Lo de Notuyo es digno de análisis...
      Besos

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  3. profundo... y lindo de leer porque formo parte de los rascas varias veces... cuando a veces doy alguna propina no lo hago directamente, mando al que está al lado mío a hacerlo.... es eso culpa? humildad? pelotudez extrema? mas culpa? no lo sé...

    uno de tus mejores textos, o del señor Notuyo exactamente.... salu2



    ah y pasé por le youtube, y escribí largo y tendido como se dice desde mi niñez je... abrazo....

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  4. Bueno, al menos no me siento tan solo... Jajajaj
    Le pasaré tus felicitaciones al licenciado, aunque no sé si las merece.
    Abrazo!!

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  5. Coincido con el Lic. Notuyo , más de una vez me he sentido transparente especialmente cuando de poner una queja se trata, ejemplos varios. Pero hay algo que me molesta sobremanera y es cuando estoy en un super y de pronto aparece el empleado que remarca precios en mi propia faz (él no tiene culpa, obvio) pero a mi me parece hasta una falta de respeto. En fin algo más de la cotidianidad que nos rodea.

    Que lindo que hayan subido el video me gusta mucho el folclore aggiornado me refiero al rock , espero que sigan "probando" y nos compartan el repertorio que por cierto está muy güeno.

    Un besoabrazo enorme y que tenga un excelente año mi estimadísimo amigo, lo mejor para ud. y los suyos siempre. Gracias por sus buenos deseos.

    REM

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    1. La transparencia parece ser un fenómeno bastante difundido. No se va a sentir solo el lic. Notuyo, tal vez sea una cuestion de poder.
      Los temas que pusimos en el video están un poco crudos aún, pero bue, tampoco es para MTV, es una muestrita de en qué andamos. Nos olvidamos incluir una versión de Barro tal vez que canta totalmente Fernando y lo hace muy bien, ya vendrá...
      Un gran año para usted también, mi amiga.
      Besos!

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  6. Excelente texto,incluso antes de Notuyo tiene ideas interesantes como aquello del ignoto río Aar que googleé y existe.
    Ya que hablás de lo sustancial de "lo rasca", la inevitable imagen mental que se me viene es aquella de que lo material se vuelve trasparente al rascarse.

    Abrazo

    PD: rasca en España es sinónimo de "frío" y en Colombia al parecer sinónimo de "borrachera". La letra R le debe dar esa fuerza de palabra peyorativa.

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    1. Por eso insistimos en este blog en (ex)poner las ideotas del licenciado. Siempre nos dispara alguna reflexión, si es que no nos disparamos en la sien al leerlo.
      Abrazo

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