sábado, 30 de agosto de 2014

Gente ignota: Caroline Herschel II

Vuelvo a las historias de ilustres ignotos.
Me apasionan, aunque a veces no les haga justicia.
Por supuesto son recreaciones con un poco de humor que no pretenden ostentar la verdad sino entretener.

Para cazar lo que dice este capítulo es menester leer Caroline Herschel I.
William Herschel
1772: - Lina, hermana mía, ven conmigo a vivir a Inglaterra, porfis te lo pido...
- Friedrich Wilhelm, ¡qué alegría hermano del alma! ¿Te puedo decir Fritz como cuando éramos pequeños?
- Claro que sí, mi pequeña. Pero en Inglaterra tradujeron mi nombre y no me disgusta. Allí soy William. Y vivo en Bath, que es una pequeña ciudad del oeste. Pequeña, pero con termas romanas, con teatros, un lugar que te encantará.
 - Y, ¿cómo van tus cosas en Bath? ¿Conociste a Batman?
- Ja, siempre con tus ocurrencias... De maravillas, mi pequeña, vivo de la música, toco varios instrumentos y tengo mi propia orquesta, ¡el sueño de Vater Isaac!
- Hermano, desde la muerta de Vater Issac he estado diez años haciendo de sirvienta, mucama, costurera, cocinera...
- ¿Has conseguido trabajo, Lina?
- No, me lo consiguió Mutter Anna Ilse, aquí en casa, sin ver la luz.
- No importa, pequeña, vendrás conmigo. En Bath podrás cantar como lo hacías en la infancia.
- ¿Y conocer astrónomos?
- Tal vez. No te lo he contado, pero quiero construir mi propio telescopio.
- ¡¡Ya sabía yo que el germen de la perversa curiosidad de vuestro padre no había muerto con él!!
- ¡Mutter Anna Ilse! ¿Estabas escuchando?
- ¡Claro que sí, soplaoboes! Te llevarás a tu deforme hermana, ¡pero me pagarás una esclava de por vida!
- ¿Una esclava, Mutter?
- Ejem, alguien que reemplace a Caroline...
- Hecho, Mutter, puedo pagarlo... ¡Prepara tus cosas, Lina! ¡Mañana sale el barco! Despídete de Mutter.
- Mutter Anna Ilse, aquí le dejo la escoba, el estropajo, la esponja, el cepillo, el balde...  ¡Se me hace tarde para ir a cantar y a mirar las estrellas!

Caroline Herschel
1773: - Pequeña, Lina. Sabes que la música me apasiona, siento bullir la sangre de Vater Isaac bajo la piel cuando toco un instrumento.
- Y dedicas tiempo para que aprenda a ser una soprano digna de tu arte. Jamás podré agradecértelo suficientemente.
- ¡Te dedicarás a la limpieza y a ser un buen ama de casa!
- ¡Ough, eso fue un ataque a traición! Me dijiste...
- ¡Ja, era una broma, hermanita! También Vater Isaac se apasionaba por el conocimiento: álgebra, trigonometría, conocimiento del cielo.
- ¿Me mandarás a que aprenda con una instructora?
- No, seré tu maestro. Y empezarás con este libro.
- ¡Astronomía, de Ferguson! ¿No es este el libro que habías deseado tanto? ¡Lo conseguiste!
- ¡Y lo leeremos juntos! Hay tanto para aprender... Pasan cosas en el mundo...
- Sí, guerras, pestes como la que me condenó a ser deforme...
- Pero también genialidades. En Francia un tal Cugnot inventó un carro que se mueve sin caballos ni bueyes, ¡un automóvil! Hace un par de años, un escocés llamado James Watt perfeccionó la máquina de vapor de Newcomen. Dispondremos de fuerza motriz que no depende del clima ni de la vida de los animales. ¿No te parece brillante? Si pudiéramos poner todos estos conocimientos al servicio de la humanidad se acabarían las guerras y el hambre ¡y tal vez acaso las pestes!
- Querido William, ¿se acabarán también la cerrazón mental y el resentimiento como los de Mutter?
- Bueno, eso es mucho más difícil, pequeña.


marzo-abril 1781: -¡Qué curioso, Lina! Noche tras noche diviso en el telescopio un cuerpo celeste desconocido. Allí, en la constelación de Géminis.
- ¿Y eso que tiene de raro, William? 
Imagen actual de Urano
- He estudiado los catálogos de Flamsteed -el antagonista de Newton-, que parece haberlo visto antes. No es una estrella, por el modo en que cambia de posición. Y porque cambia su modo de brillar con distintos aumentos. Debe estar mucho más cerca que una estrella.
- Entonces será un cometa, hermano. Revisaré los cálculos.
- Sí, debe ser un cometa. Lo raro es que no tiene cola. Comunicaré esto a los astrónomos conocidos. Tal vez este telescopio de seis pulgadas que construimos y montamos en el jardín de casa no sea adecuado para la precisión que necesitamos.
- ¿No tienes miedo de que los demás se apropien de tu descubrimiento como Newton con los de Flamsteed?
- No.
- Eres valiente, hermano.
- No tanto, el hecho es que te tengo a ti.
- ¿Yo? ¿Qué tengo que ver?
- Llevas el registro más preciso y detallado de observaciones que se puede imaginar. No hay forma de llegar a nuestras conclusiones sino a través de este trabajo tan minucioso que hemos realizado. Y digo hemos, porque sin tu colaboración sería imposible.

1783: - Señores, las pruebas son concluyentes. El objeto descubierto por William Herschel resultó ser un nuevo planeta del sistema solar. ¡Un planeta no visible a simple vista! Está 18 o 20 veces más alejado del Sol que nuestro planeta. Escuchemos a su descubridor, quien desde hoy es nombrado Astrónomo Real de la Corte.
- Gracias por los honores, señor Pringle, presidente de la Real Sociedad del Conocimiento aquí reunida. Llamaré a este planeta Georgius Sidus, en honor al rey de Inglaterra.
- ¿No pretenderá quedar bien con el rey para lograr sus favores?
- Por supuesto que no, señor Pringle, me pareció mucho más apropiado que ponerle Urano, por ser padre de Saturno, el padre de Júpiter, como algunos proponen. Esto tiene la dificultad de que no habría otro seres para nombrar otros planetas que encontremos, sino el Caos primordial. Además, ya pasó la época de gloria de Grecia, llega la de nuestros reyes, como George III. Que además, ejem, me ha dispensado una pensión para estimular mis investigaciones, claro...
- ¡¿Quéeee?! ¿Cree usted, señor Herschel, que puede haber otros planetas?
- No solo eso, señores, les tengo otra sorpresita. ¿Les cuentas, Caroline?
- Señor Herschel, en nuestra Sociedad las mujeres no tienen voz autorizada.
- Señor Pringle, con el debido respeto, sin esta mujer de voz no autorizada nunca hubiera descubierto el planeta que enorgullece a los ingleses en el mundo entero.
- Mmmm... Esta bien, solo por esta vez.
- Lina, te escuchan, cuéntales.
- Parece que no todos los objetos del espacio profundo estaban catalogados. Con William descubrimos mil más. El universo debe ser mucho, pero muchísimo más grande de lo que se sospechó siempre.
- ¡¡Ooohhh..!!
- No solamente eso. Unos días atrás, con William hemos puesto en marcha al Sol.
- ¡¿Lo qué?! ¡¿Qué significa eso que tan pretencioso suena?!
Movimiento del sol y los planetas hacia el ápex
- Hemos descubierto que el Sol se desplaza, señor Pringle.
- ¡Imposible! ¡Imposible!
- Encontramos pequeñas diferencias en su posición respecto del fondo de estrellas fijas. Se mueve en dirección a un punto que William denominó ápex.
- ¿Cómo puede ser? Ya no hay seguridades. Nada fijo, nada estable. Me marea esto. Newton...
- Newton no dijo nada de esto, ustedes sacaron conclusiones apresuradas.
- Pero... sin puntos fijos, sin referencias, ¿dónde iremos a parar en esta deriva? ¡Es un caos!
- Veo, tan caótico como que una mujer se dirija a los grandes del conocimiento para ponerlos de cara a su propia ignorancia

Continúa y finaliza en el Capítulo III


Notas
1772: Su hermano Friedrich Wilhelm vuelve a buscarla. Es un músico reconocido en Inglaterra. Caroline, con veintidós años, sale al mundo, a la música, la astronomía y la matemática.

1773: William compra Astronomía de Ferguson. El libro fanatiza a ambos hermanos que comienzan a observar el cielo y catalogar objetos. Mientras, en Inglaterra Watt perfecciona la máquina de vapor y se enteran del éxito-fracaso del fardier de Cugnot.

marzo-abril de 1781: William descubre a Urano con ayuda de Caroline. Cree que es un cometa, pero la comprobación con otros colegas termina persuadiéndolo de que es el séptimo planeta del sistema solar.

1783: La Royal Society aprueba definitivamente el descubrimiento. William es nombrado Astrónomo Real. Para entonces, con Caroline habían avanzado descubriendo centenares de nuevos objetos del espacio profundo: galaxias, nebulosas, cúmulos. Además, demuestran que el Sol se mueve, cosa impensada hasta el momento. Se empieza a reconocer tibiamente el papel fundamental de Caroline en el trabajo de su hermano.

6 comentarios:

  1. Caroline se escapó del despotismo de su madre, gracias a su hermano.
    Y además juntos se dedican a innovar en la ciencia.
    ¿Cugnot? De dónde me suena ese nombre. ¿De algún blog?

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  2. Uy, debí poner el enlace a Cugnot, para que algún descolgado lo pueda seguir...
    Agradécese la idea.

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  3. A pesar de que las cerrazones mentales y los resentimientos jamás se acaban en algunas personas, nunca será tarde para rebelarse y revelarse, y salir a cantar y a mirar las estrellas...
    Siempre hay algo nuevo por descubrir.
    Bien por Caroline /en revancha de tantas más / que han acallado su voz.

    Yo también me acordé de Cugnot.


    Besos (mil)

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  4. Palabra por palabra, afirmo y reafirmo.
    Besos

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  5. "Los hermanos sean unidos..." en esta historia parece que William y Caroline le hacen honor estos versos. Ellos no sólo se enfrentan a una sociedad pacata, prejuiciosa ...etc. sino que además juntos desafían lo científicamente establecido en la época , que no es poco. Me encantan.

    Abrazos amigo mío y esperando quedo por el final.
    REM

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    Respuestas
    1. Son interesantes personajes, estimada Rem. Me gusta pensarlos así y creo que no está muy lejos...
      Abrazo!

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