ETERNO RETORNO

Siempre algún lector queda. Como quedan mis ganas de publicar, latentes hasta que logro hacerlo.
Agradezco tanto que vuelvan, como agradezco a la vida enormemente las razones que me impiden publicar más seguido.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Teología de barrio: La mano del otro


Los discípulos de Jesús venían de predicar muy contentos por la experiencia.
- Alégrense no porque los demonios se someten a ustedes, sino más bien porque sus nombres están escritos en los cielos.
- ¿Dónde está el avión?, dijo Tomás, que recibió un codazo de Simón.
- ¡Animal! ¿Cuándo viste un avión?, atacó Simón.
- Ufff, creo que empecé a tener el don de profecía... insistió Tomás.
- ¿Ah, sí? Profetizá quién te va a dar un coscorrón... replicó Simón.
¡Tuc!
- ¡Ouch..!
 Los maestros de la ley no se bancaban los desaires de Jesús, que los dejaba pintados en todas las discusiones. Uno de ellos quiso ponerlo a prueba una vez más:
- Maestro, ¿qué debo hacer para conseguir la vida eterna?
Por lo bajo, Pedro murmuró: -Déjemelo, jefe, que lo mando enseguida para allá...
Jesús suspiró y le dijo al maestro de la ley: Vos conocés la Escritura, ¿qué leíste allí?
El maestro de la ley tomó pose de alumno en el frente y recitó: "Amarás al Señor, tu dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente y amarás a tu prójimo como a ti mismo".
- Excelente respuesta, andá y hacé eso, dijo Jesús.
- Póngale un diez, jefe, no sea amarrete, clamó Judas.
- Bah, estudió de memoria, si lo parás en el medio del recitado se pierde, protestó Santiago.
El otro, como para justificar su pregunta, replicó: - ¿Y quién es mi prójimo?
- Ah, bueno, ¿y este nabo es maestro de la ley?, susurró Felipe.
- Si este es maestro de la ley, yo soy ministro de educación, sugirió el tosco de Pedro.
Sin hacer caso de las murmuraciones, Jesús empezó a decir: Un tipo bajaba por el camino de Jericó a Jerusalén y cayó en manos de unos choros que le afanaron todo, lo golpearon y lo dejaron más muerto que vivo. 
-Ya no se puede vivir con esta inseguridad, acotó Judas.
- Casualmente -retomó Jesús- pasaba por allí un sacerdote, lo vio, se hizo el boludo y cruzó a otro camino. Lo mismo hizo un levita -esos encargados del servicio religioso que se ven en el templo- al llegar a ese lugar. Finalmente pasó por alí un samaritano...
- Otro garca bueno para nada, los judios ni nos hablamos con esos, murmuró Tadeo por lo bajo.
-...que se compadeció de él, curó sus heridas con aceite y vino y se las vendó. Lo montó como pudo sobre su mulo, lo llevó a una posada y lo cuidó por la noche. Al otro día sacó dos monedas de plata y se las dio al posadero diciéndole: "Debo irme, cuidalo. Y si gastás más, yo te lo pago a la vuelta."
- Emmm, cof, cof, tosió Tadeo.
Jesús retomó la palabra y le dijo al maestro de la ley: -¿Qué te parece? ¿Cuál de los tres fue el prójimo del tipo al que asaltaron?
El maestro de la ley contestó: - Obvio, el que fue compasivo con él.
Y Jesús le dijo: -Andá y hacé lo mismo.
El maestro de la ley se retiró pensando. Los discípulos discutían entre ellos.
- Ah, dale, con lo amistosos que son los samaritanos con nosotros, afirmó socarrón Natanael. 
- Pero son gente, dijo Juan. 
- Gente de mierda serán, retrucó Natanael.
- No entendí nada..., acotó Pedro. 
- Que me tenés que dar dos monedas de plata, eso dijo el jefe. Probó Mateo. 
- Si te cagás te van a seguir las moscas.
 Y siguieron debatiendo, porque el tema era complicado.
Y el tema es complicado porque el otro siempre tiene la culpa de nuestros males, de nuestras frustraciones. Los árbitros nos cobran en contra, los bolivianos y peruanos nos quitan el trabajo, las putas son un asco, a los putos hay que matarlos, a los choros cortarles las manos. No se puede salir a la calle porque te matan. El vecino siempre te quiere cagar. El compañero te quiere copiar. A las mujeres no hay que darles demasiada calle. El alumno es un potencial delincuente. No son como nosotros. Y lo peor es que no van a ser...
Viejo como el mundo, el desprecio por el otro habla del desprecio por lo humano. Actual como la exacerbación de la xenofobia que imponen los medios, la cuestión es que no reaccionamos ante las cachetadas de la realidad. A muchos de nosotros nos vendría bien, el día de la desgracia, que nos dé una mano ese otro que despreciamos.
A ver si aprendemos...

21 comentarios:

  1. Oso, nos daría la mano y sería entonces la excepción que confirma la regla.

    ¿No hemos aprendido en dos mil años y vamos a aprender ahora?

    Saludos, abrazos.

    ResponderEliminar
  2. Oso, vendré con tranquilidad a leer. Pero no quería dejar de saludarte
    Besitos y amor
    je

    ResponderEliminar
  3. ¨Si me pedís que vuelva otra vez donde nací
    yo pido que tu empresa se vaya de mi país
    Y así será de igual a igual
    Y así será de igual a igual ! //

    Sos un grande.
    Y Jesús también...
    Y Gieco también...
    En ese orden.
    ;P
    Besos.

    ResponderEliminar
  4. Hola Oso: he llegado a tus apuntes desde Villeraturas, donde admiro vuestros textos. Esta interpretación de lo que realmente pudo suceder en ese momento de la vida de Jesús y las reacciones de los suyos me han parecido de lo mas acertadas. Y ese mensaje continúa sirviendo tanto o mas que ayer.
    Fantástica reflexión.
    Besos desde España.
    Paloma.

    ResponderEliminar
  5. ainsss... hay tanto qué aprender...


    Un Besoooooteeee!!!

    ResponderEliminar
  6. Plaf,plaf,plaf plaf, no son sopapos eh? son aplausos!!!!!!
    5 minutos de pie y cantoneando -otra, otra , otra!!!!!!!!


    =) HUMO

    Muy bueno!

    ResponderEliminar
  7. Chapeau, tengo tiempo ausente y así me dejás : MUDA
    Dame tiempo a recuperarme y mientras te espero en el laberinto
    Besos

    ResponderEliminar
  8. Qué buena reflexión en voz alta para que escuchemos y asumamos todos nuestra parte en el asunto. Siempre le echamos la culpa de las cosas a otros, es verdad o si no lo hacemos, lo pensamos y si no lo pensamos, le buscamos la vuelta para complicar las cosas.
    Realmente bárbaro Oso. Cómo alguien dijo más arriba, difícil que podamos cambiar lo que lleva sus miles de años. Tampoco sirve de consuelo, al contrario.

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  9. Como si te sintiera que lo leas vos Oso... esta buenisimo!!!!! un fuerte abrazo... cuanta verdad!!! jaja

    ResponderEliminar
  10. MANOLO: Y en más de dos mil años. Pero bueno, la esperanza es lo último que se pierde, dicen.

    SEDE: Aquí te espero, besos.

    SIL: Bue... de igual a igual.

    CON TINTA: Me gusta repensar lo dado por hecho y entendido, Me gustaría tener más claridad...

    SENSACIONES: Lo dijiste en tus palabras.

    HUMO: Ya pensé que me aplaudía la cara. Me gustan estos temas, espero haya más.

    PAOLA: Estoy en deuda con muchos, por no decir, todos ustedes, pero ya voy retomando, paso a paso, dijo el filósofo.

    NETO: Tal cual. Con que uno mismo dé un paso en ese sentido, ya es un avance.

    LICHI: ¿Tanto les recité en clase? ¡Ja! Creo que nunca. La vergüenza de hacerlo en público me lo impediría.

    GRACIAS, GENTE, POR PASAR, LEER Y COMENTAR ESOS DELIRIOS

    ResponderEliminar
  11. Excelente, Oso, muy buen post, es así, como tú díces...

    Otro abrazo

    ResponderEliminar
  12. Hola Tocayo:
    Recien hoy me puse a leer tu blog y me encontre con teologia de barrio esta buenisimo voy a seguir leyendo mas amigo mio
    te cuento que mi imaginacion me hizo ver alos discipulos con cara de cada uno de nosostros, sabes de quienes te hablo jajajaja, esta muy bue me gusto mucho.

    un abrazo PAPA_OSO

    ResponderEliminar
  13. Tiene razón, Don Oso, es todo culpa de los samaritanos ;) Jaja.
    Muy lindo el escrito como siempre, ya se extrañaban.
    ¡Un abrazo!
    Irina

    ResponderEliminar
  14. hay que ver lo cabezotas que somos como humanos, los únicos animales que tropezamos mil veces con la misma historia no?
    jejeje
    exclente post!
    Abrazos!

    ResponderEliminar
  15. GALÁN: La verdad... no sé si es así, pero muy lejos no debemos andar.

    PAPÁ_OSO: Amigazo, un honor tenerte por acá. Me alegra que te haya gustado. Ahora... eso de la cara de ciertos energúmenos... ¡¡JA!!

    NINA: Pibita, yo también extrañaba estos delirios y estos volados lectores.

    DIEGUITO: Cabezotas y ¡cómo! Pero bue, letra con sangre entra decían en algún tiempo. Y si no repetiremos de grado (de evolución) una vez más.

    Os agradezco la osadía de leer.
    Abrazos y besos.

    ResponderEliminar
  16. Me encanto este post Oso, me encanta cuando le pones actualidad a estas historias.

    ResponderEliminar
  17. Hola Oso! En nuestro blog tenes el premio "Amigos para siempre".
    Saludos!

    ResponderEliminar
  18. Este post, con la reflexión final es un "OSO" genuino, de los que me atraparon, me emocionaron hasta lagrimear y aun me traen a este espacio.
    Que quiere que le agregue, don Oso.

    Mi admiración siempre al alma que se trasluce en sus palabras!

    MAGAH

    PD: Grande el grupo recibiendo a la idola de SIL! Hubiera pagado una entrada por verlos.

    ResponderEliminar
  19. Hola Oso.
    Es un gusto muy grande visitar tu blog.
    ¿Cuando te animás a publicar algo más de beto en situaciones inimaginables, como por ejemplo que ya le toque ser pasivo, no crees, ja, ja, ja?

    Che Francisco.

    ResponderEliminar
  20. Hola paso a contarte que a partir de ahora se entra a mi blog por el link de transformaciones poéticas...

    gracias.
    cynthia.

    ResponderEliminar
  21. Realmente muy bueno, que forma efectiva de atrapar al lector con el humor del diálogo entre los apóstoles y tirar cada tanto una buena enseñanza. Lo felicito Oso, muy original. El remate final excelente, ahora, ud cree que se podrá?

    ResponderEliminar

Dale sin piedad...