ETERNO RETORNO

Siempre algún lector queda. Como quedan mis ganas de publicar, latentes hasta que logro hacerlo.
Agradezco tanto que vuelvan, como agradezco a la vida enormemente las razones que me impiden publicar más seguido.

domingo, 7 de febrero de 2016

Los casos de Leo. Caso VI Escena 2 Luján

Recomendación para recién llegados: 
esta entrada es continuación de 
y esta, por supuesto es continuación de 
cinco casos anteriores sin cuya lectura 
resulta que bla, bla, bla...

La entrevista con el padre Dardo Lorelomío dejó perplejos a Leo e Ignacio.
Desde el portal de la Basílica, distante apenas unas tres cuadras del Colegio de los Hermanos Maristas se dispusieron a la breve caminata mientras el sol se precipitaba lentamente casi frente a ellos. La calle San Martín les presentaba un aspecto intensamente colonial, bajo los toldos señores mayores conversaban animadamente por doquier. Creían interpretar el tema sin demasiado esfuerzo: el asesinato de la famosa y hosca escritora Laura Ña en pleno centro espiritual del país. Al fondo de la cuadra se divisaba la entrada del Parque Municipal, las tapias bajas tenían una reja encima más como decoración que como defensa.
- Jefe, ¿zi namos una muelta por el nparque andez ne ir a la ezcuela? Nezezito aire, me agotó eze ncura...
- No estaría mal, mi estimado Ig... Benito... me sentí un poco ahogado con tanto palabrerío. Mira, allí se divisa La Cúpula, es un edificio histórico donde funciona la Dirección de Cultura y Turismo. Deben estar por cerrar a esta hora..
- Esmere, jefe, ¿do ve e do ze uede pazar? Hay cantelez e "hommrez drabajando".
- ¡Cuántas excavaciones! ¿Estarán haciendo nuevas obras de agua o gas?
- ¿Zi bregundamoz?
- Sería lo ideal, pero ¿a quién? Oscurece y no hay gente con pinta de trabajador en los alrededores.
- Ahí hay un zeñor mponiendo zintaz de "mrohibido masar".
- Déjamelo. ¡Chst, chst! Buenas tardes, ¿le puedo hacer una pregunta?
- Buenas. Cómo no. Rápido porque se hace de noche y me tengo que ir.
- ¿Qué es todo esto?
- Un parque.
- Ehhh, me refiero a estas excavaciones y estos montículos de tierra.
- Son pozos.
- Ah, qué bien... [Esto será difícil, Benito] Imagino que no petroleros, jeje...
- Casi.
- ¿Casi?
- Casi.
- ¿Casi qué..?
- Casi petroleros.
- Ah, ¿por?
- Estábamos cavando para llevar una derivación del gasoducto...
- Ah, ya sé por qué casi petrolero.
- No
- ¿No?
- ...le decía que cavando encontramos un caparazón de gliptodonte y se llenó esto de arqueólogos, paleontólogos, odontólogos y otorrinolaringólogos. Hacen pozos por todas partes y no nos dejan continuar. Al final terminamos hoy cercando el espacio.
- Ah, qué interesante. ¿Podemos recorrer un poco para tomar aire? Le prometo que en diez minutos nos vamos.
- Recorran tranquilos, yo me voy, dicen que de noche aquí andan fantasmas.
- Usted no creerá en...
- ...
- Uy, ¿dónde se metió?
- Nzalió orriendo, jefe...

Luego de una breve recorrida y tras constatar que la Oficina de Turismo estaba cerrada, los audaces justicieros se apresuraron en volver a la calle y enfilar hacia el puentecito para cruzar el río que los separaba del Colegio Marista.
- ¡Qué poca iluminación! 
- Jefe, va drápido, ¿le dio cuiqui lo e le diho el hommre ese ne loz fantazmaz?
- Para nada, tonto, no quiero que cierren y nos perdamos de entrevistar al director espiritual...
- Ah...
¡Toc, toc! ¡Toc, toc, toc!
- ¿Quién golpea tan desaforadamente la puerta?
- Buenas noches, somos los abogados de la difunta Laura Ña. ¿Podemos pasar?
- Se los nota un poco agitados.
- Ez e noz dio un npoco de cag... ¡Ouch!
- Calla, gil... emmm, nada, aprovechamos para trotar un poco con la fresca.
- ¿Así de traje y corbata?
- Los nuevos abogados somos así, no desaprovechamos la oportunidad para mantenernos en forma.
- Habría que ver cuál es la forma a la que se refiere, dado que yo no veo...
- No tenemos tiempo, queremos hablar con el director espiritual del colegio. ¿Es usted?
- No, no... qué más quisiera. Soy el administrador, usted sabe estos acontecimientos nos han hecho trabajar de más. Mi nombre es Milton Gos, manejo los dineros del Colegio Marista entre otras instituciones de prestigio.
- [Jefe, ez baztante zozmechozo esde...]
- Shhh... Ah, qué bien. Pero si no tiene datos que aportarnos sobre nuestra desdichada clienta le solicitamos nos permita entrevistar al director espiritual.
- Casualmente aquí viene... Padre, le presento a los abogados de la difunta Laura Ña y me retiro. Nos encontramos mañana. ¡Hasta más ver!
- Hola, holaaaa ♫ Angelus domini nuntiavit Mariae ♪ et concepit de Spiritu Santo ♫
- ¿Lo qué?
- Disculpen, se me hizo tarde para recitar el Angelus. ¿Me acompañan?
- Eh, yo no...
- ¿E nize esde miejo?
- ♫ Ecce ancilla...
- ...
Al rato...
- Bien. ¿Me repiten sus nombres y a qué vinieron? Sepan que soy un poco olvidadizo.
- Somos los doctores Rosamel Trozzo y Benito Camesta...
- Sugerentes...
- ...abogados de la occisa Laura Ña. Estamos recabando información para presentar en el juicio.
- ¡Epa! ¿Juicio? No creo que esta sagrada casa merezca estar en boca de todos a causa de...
- Recuerde que Laura fue hallada muerta en una de sus salas.
- Bueno, supongo que fue accidental.
- ¿La muerte?
- No, que la hallan encontrado muerta en la sala. La policía descartó que la hayan acribillado en ese lugar. No había... dios me libre... salpicones.
- Y... ¿qué hicieron con el cuerpo?
- Lo llevaron inmediatamente a la morgue judicial.
- ¿Usted lo vio?
- Claro... estemmm, fui el primero en llegar.
- ¿Podría darnos detalles?
- Bueno, me resulta difícil... Comprendan, doctores, no es mi especialidad...
- Tenemos tiempo y paciencia.
- ¡Perfecto! En ese caso podrían acompañarnos en la cena. Será frugal y...
- [Ezde habla ncomo yo, nmire omo nice frutal...]
- [Calla, borricoide...] Eeeh.. bien... creo que aceptaremos. Disculpe... no nos ha dicho su nombre...
- Oh, qué necio, soy el padre Nome. Nome Gustavo a sus órdenes...
- Bien, padre Nome, mientras esperamos la cena, podría contarnos qué vio y que vivió anoche.
- Por supuesto, mientras solicitaré al novicio que nos sirva un vino de la casa. Ustedes saben, ilustres visitantes, que producimos los mejores vinos de la provincia y...
- [Ezdo ze eztá nilatando, jefe...]
- Oh, aquí llega... prueben... sus paladares estarán acostumbrados a varietales exquisitos supongo...
- Mmmm, mareze el mino Marolio, jefe, ezdá bueno.
- Jojojojo, sutil el humor de su socio, señor Trozzo. ¡Qué ocurrente!
- ¿Podemos seguir con el relato? Es decir: empezar.
- Oh, sí. De inmediato.
- Lo escuchamos, padre Gustavo...
- Bien, a eso de las veintiuna me dispuse a cerrar los pórticos y ventanales. Anteriormente nos librábamos a la providencia y dejábamos sin seguridad, pero en estos últimos años hemos preferido cerrar todo ingreso al anochecer. Como la sala de huéspedes -que es donde los visitantes pueden quedarse el tiempo que deseen mientras permanecen invitados- tiene salida al exterior por si necesitan realizar alguna diligencia, estaba ocupada desde varios días por la desdichada Laura Ña, me acerqué desde la galería interior a sugerirle que cierre la salida. Golpeé, pero no atendió, entonces abrí y me encontré con ese espectáculo dantesco .
- ¿Una omra ne teadro?
- [Shhh, bobo.] Entiendo. ¿Podría precisar qué cosas le llamaron la atención?
- Había una muerta con nueve flechazos.
- Lo sé, me refiero a detalles que aunque parezcan nimios siempre ayudan.
- Bueno, comprenda que me encomendé a los ángeles y a todos los santos...
- Detalles.
- A ver, déjeme pensar... Sí, las flechas estaban más o menos paralelas. Tenían las plumas y las terminaciones de las colas con tierra, como si quien las lanzó hubiese tenido las manos sucias o embarradas.
- Mmmm, qué curioso...
- Sí , soy bastante curioso...
- Me refiero a ese curioso detalle. Y usted supone que no fue asesinada en el lugar por la ausencia de salpicones de sangre.
- Así es.
- ¿No le parece que pudieron haberlos limpiado con celeridad?
- Tal vez. Yo le cuento lo que ví, no lo que pudieron hacer otros.
- Y, dígame, ¿con qué personas se relacionó Laura Ña los días que estuvo alojada aquí? Dado que se trataba de una mujer muy hosca no habrán sido muchos...
- Bueno, me costará recordar, estos días estaba extrañamente conversadora. En principio recuerdo que charló conmigo, con el administrador Milton Gos y se confesó con el padre Dardo Lorelomío de la Basílica con quien trabó una amistad -fraterna, por supuesto-, con los novicios y con la hermana Ester Apéutica, quien oficiaba como su confidente.
- Sería interesante charlar con la hermana Ester...
- Casualmente nos acompañará en la cena.
- Sigo preguntando. ¿Por qué le parece que alguien estaría interesado en matar a nuestra clienta?
- Oh, ya está la cena...♪  ¡Todos a la mesa ♫!
- Pero...
- Despierte a su compañero, creo que entre la charla y el generoso vino, ha caído en los brazos de Morfeo.
- ¡Morfar! ¡¿Ién nijo morfar?!



 
 

10 comentarios:

  1. Este caso me tiene intrigado. ¿Será que la escritora descubrió algún detalle turbio de Milton Gos?
    Mucho detalle que tal vez sea una pista o algo distractivo. Me llama la atención lo del barro en las flechas.

    Que interesante. Saludos.

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    1. La idea era un caso con menos revólver y más charla. No tengo aún el cierre, estoy tratando de no exagerar con la información accesoria para no apabullar. Me gusta como ejercicio porque es un desafío.
      Abrazo

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  2. Yo también estoy intrigado.
    Se siguen sucediendo los nombres propios interesantes y ese final donde se funden las raíces lunfardas-italianas con las griegas es excelente. ¡Ignacio sigue siendo mi ídolo en estos casos!

    Abrazo Cuervo!

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    1. Ignacio es de esos infalibles a la hora de meter la cuchara. Me faltaría asignarle un cuadro de fútbol, no necesariamente el amado ciclón. Se aceptan propuestas.
      Abrazo cuervo de empate más o menos promisorio

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    2. Tiene que ser de algún equipo sufrido y que a la vez le cueste pronunciar: Gimnasia, Tristán Suárez, Excursionistas, Riestra, Yupanqui, Victoriano Arenas, Santamarina...

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    3. Buenísimo, por ahí va a andar!!

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  3. Por favor, qué bueno. Este cerebro tuyo es todo un portento, como dice mi chico, no sé cómo te cabe dentro de la cabeza :))
    Como siempre, lo que hago es esperar a que tengas una buena lista de entradas y me las leo todas seguidas. Espero impaciente a ver el barro de las flechas de dónde viene, igual que Demiurgo, me quedé pillada.

    Un abrazo y tu cafelito matutino.

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    1. ¡Ja! En realidad es como una forma elegante de decir las pavadas que se me ocurren sin que me caigan con adjetivos como: inmaduro, pueril, etc. Me divierto y me desafío. Como comenté en la entrada anterior lo uso como homenaje a Rafael Castleman, ¿lo conocés?
      Besos y cafelito

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    2. No, no lo conocía, y eso que mi padre era un asíduo de La Codorniz y tengo un libro histórico sobre esta revista que cuenta su evolución con imágenes. Ya me he informado y, sí, tienes razón, tus textos son un buen homenaje a su estilo.

      Hay que ver lo que aprendo contigo, ves? Gracias.

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    3. Bueno, agradecido. Como verás, también se aprende mucho visitando tu blog, así que felicitaciones y cafelitos!

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