sábado, 15 de diciembre de 2012

Paseo por Abilene

Cuando una situación se torna confusa, nada mejor que una buena lectura para ayudar a desenredar el panorama, dicen los que saben. Cuando ante una situación confusa se realiza una lectura confusa, los resultados son ciertamente desastrosos. El inclasificable multiescritor, licenciado Emilio Notuyo, decididamente influenciado y adscripto a las conclusiones más escabrosas de las teorías del caos, ha resuelto echar luz ultravioleta sobre ciertas cuestiones del comportamiento humano como nadie, loado sea el cielo, antes. Como sabemos, cuenta con el respaldo de Irene Secarro editora y tía abuela de Notuyo a través de la línea Libros de Autor.
Su obra (en construcción) Paseo por Abilene, cristalizada en un mamotreto de papel reciclado, corre el riesgo de resultar ilegible, por lo que decidimos dar paso a nuestro ya clásico compendio de extractos de la misma a fin de poner al día al lector ávido de buena lectura, para que rectifique su búsqueda a tiempo.
Van aquí extractos no tan tomados al azar:


- En Abilene los intendentes gobiernan siempre por más de diez años, frutos de varias reelecciones. Quien ose encuestar a los transeúntes con la pregunta ¿usted lo votó?, recibirá una respuesta casi unánime: Yo no lo voté. Un par de agitadores de cierto partido proclamado de ultraizquierda se abstendrán de responder la encuesta, consecuentes con su abstención de votar. Según quien suscribe, la respuesta debe interpretarse como yo no quisiera haberlo votado, al menos para el 50% de los encuestados.

- Las autoridades de Abilene convocan a destacadas personalidades de la cultura a una reunión para -según sus propias palabras- construir una agenda cultural colaborativa de amplia base de participación para el año siguiente. Cada uno de los invitados refunfuña y accede a asistir de mal talante. Así se lo hacen saber a quienes tienen la oportunidad de discurrir por lo bajo con ellos. Todos participan vivamente de la reunión, definiendo una agenda aburrida, plagada de eventos que a nadie le interesan (cantantes que entonan sobre pistas, poetas predecibles, autores de guías telefónicas locales, artistas plásticos que engendran obras pintadas como poniendo la cola al chancho) chata y bastante ridícula. Todos se van murmurando, pero la agenda se realiza con puntual eficacia. En cualquiera de los eventos, los asistentes se entretienen pellizcando vasos de vidrio, lo cual resulta preferible a entregarse a los placeres del consensuado arte Abilenense.

- Se pueden verificar en Abilene series de hechos menores, para no agobiar al lector, que refrendan el paradojal comportamiento de sus habitantes. A ellos...
  • Sube una mujer embarazada a un colectivo atestado. Alguien le cede el asiento sin ocultar su enfado por haberlo hecho.
  • En Abilene pasan una película que copa las carteleras de espectáculos del mundo. Es horrible, pero se proyecta a sala llena. Algunos vuelven a verla.
  • Un anciano se lanza a cruzar la calle. Todo conductor de Abilene lo dejará pasar al tiempo que hace sonar ininterrumpidamente su bocina si el cruce demora más de 0,3 segundos.
  • Hay elecciones. Los habitantes de Abilene protestan porque tienen que elegir a quienes los gobernarán en lugar de disfrutar el domingo. No hay elecciones. Los habitantes de Abilene protestan porque sus conciudadanos eligieron a una caterva de ineptos para gobernarlos.
  • Los estudiantes van a la escuela con desagrado, cursan a disgusto. Los estudiantes terminan la escuela. Cantan, al finalizar la secundaria: no nos vamos nada, que nos echen a patadas.
  • Un joven decide estudiar física. El padre insiste en que debe ser contador, llevará los números del negocio, se enriquecerá y será feliz. El joven accede y cambia de carrera para darle el gusto al padre. Es un triste contador. El padre acusa al hijo de no haber sabido defender sus convicciones.
  • Una pareja de enamorados deciden vivir juntos. Los padres de ambos insisten en que se casen, aunque todos están convencidos de que no es la pareja indicada para su criatura. Se casan. Luego todos se reprochan entre sí animadamente.
Abandonemos pronto al licenciado Notuyo y sus disquisiciones, las que leemos con desgano. La farragosa lectura de Paseo por Abilene no nos llevará a otro lugar que a hacer algo que no queremos.
Digamos de paso que el ubérrimo autor jamás deja de no mencionar en su obra la paradoja de Abilene, que todos conocemos de pe a pa. Y si no la conocemos, la googleamos a disgusto y luego discurrimos como si fuera comidilla cotidiana.

12 comentarios:


  1. - «¿Estamos yendo a Abilene?»

    - Mmmmmmm - dijo la muda.



    Con esta falta de asertividad, ni Dios debe saber dónde estamos yendo.


    Todos los días se aprende algo.


    Mis saludos a Emilio.



    SIL





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  2. Gran habilidad de descalificar, algo que admiro, una cualidad que celebro. Lo de echar luz ultravioleta sobre algo me gustó, como la mención al papel reciclado, o la insinuación de que al escritor vapuleado sólo lo puede editar la familia. Aunque la mención al estudiante que renuncia a estudiar física, no está mal. Si renuncia tal facilmente, tal vez no tenia actitud para eso.

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    1. Gracias, Demiurgo, me gustan los lectores analíticos.
      Abrazo

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  3. Yo mejor no googleo y me quedo con el antónimo de “nos llevará a hacer algo que no queremos” hagamos lo que queramos, que la vida se nos va de las manos…un año más, y una vez más me dejo caer por aquí, esta vez no sólo para disfrutarte, sino para desearte felicidad en estos días navideños que nos llegan, supongo que tal y como están las cosas es una tarea difícil, pero desde este otro lado te lo deseo, acompañado de un grande y sincero abrazo…

    Bsazossss!!! Muackss!! ;-)

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    1. Gracias, Gine, haremos lo posible para pegar una remontada durante los días que nos quedan.
      Besos

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  4. Ja,ja,,,ese lugar Abilene cada día me recuerda a muchos sitios reales...
    Muy bueno Oso.
    Abrazos!

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    1. A mi también, doña Tinta, pero no lo digo en voz alta, jajaja.
      Besos

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  5. En mi barrio a esa paradojas la llamarían "gataflorismo puro", disculpe los términos, pero es que en mi barrio son bastantes zarpados, vió?
    Coincido con Demiurgo con "ha resuelto echar luz ultravioleta ..." me encantó. Mi estimado Oso me gusta mucho su manera de expresar desde el humor comportamientos que de una manera u otra resultan tan humanos.

    Besos y un placer leerlo como siempre.
    REM

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    1. Gracias, estimada Rem. Se parecen a los de mi barrio, pero parece que nuestro escritor prefiere florilegios para las definiciones.
      Felicidades por su barrio, que la pase realmente bien!

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  6. Gracias mi estimado Oso por compartirme su saludito de Navidad.
    Le dejo además de un grande abrazo mis mejores deseos para Ud.y los suyos, ojalá el 2013 sea todo lo bueno que soñamos (aunque parezca utopía).
    Por un FELIZ AÑO NUEVO, que la esperanza siga intacta.

    Besos, muchos amigo mío.
    REM

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  7. Me cuelo sin llamar pero traigo un café juevero...

    Creo que ese país y sus hechos menores podría tener muchos nombres, amigo nuevo. Pero algo así como españa le iría muy bien, la falta de civismo se está convirtiendo en una realidad tan real que supera la realidad anterior.

    Un abrazo y un cafelito.

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