ETERNO RETORNO

Estas historias son como lanitas sueltas que la nona va ovillando en un bollito y una vez que adquiere volumen, las va desovillando para hacer algo con todas como si fueran una sola cosa. Así son estas narraciones, dichos, frases sueltas, conjeturas patinadas por una memoria tenue que -a veces- toman forma en la mano de quien las intenta reunir.

lunes, 20 de junio de 2011

Pollo óseo al bizco I

Los chefs están de moda. Vaya novedad. Quien relata no quiere ser menos y ya que no puede ponerse de moda, se pone demodé y sin inmutarse demasiado pretenderá consignar en este espacio la receta del pollo óseo al bizco, la cual no se debe confundir con el pollo al disco tradicional por motivos que iremos desvelando enseguida. La idea es obtener luego del evento y durante el mismo, rostros (relativamente) sonrientes

En primer lugar, la organización debe ser caótica y con tantas marchas y contramarchas de tal manera que nadie esté seguro -llegado el momento y el horario convenido- de que el evento se realice. Esto, que puede parecer trivial, añade una dosis de incertidumbre que hará que llegado el momento de poner el morfi sobre la mesa resulte exquisito. Para ello, basta con asegurarse de invitar al Rumi, el Rafa y contar con hijas antojadizas y ¡a cortar clavos hasta último momento!
Seguidamente, envíe a hacer las compras al Neto, Paul y Fernando (en adelante llamado Nosheshishego o Noshe, sin más...). La lista debe incluir (para 7 comensales tradicionales y un rumiante)
  • 2 pollos y un cuarto trasero más
  • 4 kg de papas
  • 2 kg de cebollas
  • 2 pimientos rojos, 2 amarillos, 2 verdes (evitando jugar al semáforo cuando Neto lo proponga)
  • 4 zanahorias medianas
  • 2 litros de cerveza (no tan rasca que dé acidez de una) o de vino blanco (preferentemente no en tetra o sachet)
  • un pote de crema de leche chico
  • una lata de arvejas por comensal (si los chicos de los mandados no saben contar que traigan sólo cuatro)
  • 150 g de aceitunas negras y 150 g de aceitunas verdes
  • lechuga y tomate para una ensaladita fresca
  • bebidas en cantidad suficiente
  • una bolsa de leña y algún que otro etcétera
 Una vez logrado separar a Paul de la góndola de las bebidas y habiéndolo convencido de que es preferible un tinto decente a tres litros de querosén, llevar todo al lugar del hecho aunque todavía no esté hecho.
Reunido lo esencial, descarte la leña húmeda que venga con ardillas y orugas vivas.
El lugar debe ser adecuadamente rústico, como se ve. Encienda el fuego debajo del disco utilizando diarios, revistas -ignorando los pedidos de la plebe por salvaguardar la foto esa de Jesica Cirio- y leña (jamás carbón). Si ud. pertenece a la raza fifí, utilice un mechero. Rocíe apenas con aceite el fondo y luego de varios dientes de ajo coloque las presas de pollo -previamente despellejado y salpimentado- moviéndolas suavemente (ver a Noshe ejemplificando en la imagen siguiente) con una cuchara de madera o sencillamente un palo.

El fuego no debe ser demasiado intenso de manera que las presas no se doren por fuera y queden crudas por dentro. Una vez selladas las presas de pollo retirarlas y condimentar con provenzal (perejil y ajo).
Es fundamental la coordinación de tareas. Cuente con un Neto, útil para pelar las papas y cortarlas, un Paul y un Decur que vayan por masas de postre. No cuente con un Rumi a la hora de laburar.

Acepte de buen grado la colaboración de los amigos conteniendo al perro que se tragó las pilas, ya que se esa manera no lo dejarán afuera en el reparto de picada y cerveza.
Si Rafa se pone nervioso del hambre, tranquilícelo diciendo que tiene un futuro venturoso si estudia en un profesorado público. Servirá para atontarlo un buen rato.
 Coloque las papas ahora y cocínelas a fuego fuerte sin olvidar aromatizarlas con ramitas de romero. Una vez que se doren por fuera, retirarlas. No se preocupe por las basuritas que le quedan, sólo hacen más rica  la comida, salvo que se trate de plástico de alguna espumadera derretida.
 
No haga caso a los comentarios sobre Rumi. No debe ser cierto que llega siempre a la hora de comer echando mano a las coartadas más inverosímiles. Rehogue ahora las cebollas, las zanahorias -cortadas en rodajas- y los pimientos en tiras. Así (imagen).
Prescinda de hacer referencias a la elegancia de los presentes, concéntrese en sacar mano a los ausentes.
Una vez que se torne traslúcida la cebolla, agregue el pollo y las papas salpimentando un poco más.
Trate de rescatar el par de botellas de cerveza que escondió de la vista de Noshe para agregar su contenido en solemne rito comunitario. Permita que Rumi participe en la foto aunque haya llegado recién.

Agregue el pote de crema de leche, las aceitunas y finalmente las arvejas, siempre revolviendo con algo. Haga caso omiso a la reiterada salida a comprar más cerveza.
Condimente con cualquier cosa que encuentre en la casa ignorando adrede fechas de vencimiento vergonzantes.
Eventualmente, deje que sus invitados posen para la foto, esto evitará comentarios desagradables a la hora de servir.
Una vez que la cerveza se va absorbiendo, tanto por el pollo y las papas como por sus invitados, será conveniente asegurarse de que los menos trastabilladores pongan la mesa (o, mejor, que lo hubiesen hecho antes). Eso sí, antes de agregar el pollo separe una fuentecita del preparado para eventuales rumiantes.
Evite la pose del anfitrón, que sólo ejemplifica a fin de que sus lectores adviertan tal desaliño.
Retire luego sin discriminar pollo, verduras y cenizas en fuentes adecuadas y sirva.
Pero será necesaria una aclaración, cuando prepare el pollo al disco la receta puede salir mejor sin dudas, pero trate de asegurarse de conseguir invitados de este calibre, tanto por sus dotes artísticas y profesionales como por el grado de incertidumbre, místico desvarío y buen humor.
Sólo así un pollo al disco común y corriente se convertirá en un verdadero pollo óseo al bizco.
En próxima entrega, Pollo óseo al bizco II o cómo compartir la mesa con la tropa y no perecer en el evento.

11 comentarios:

  1. El fin justifica los medios y la reunión de buenos amigos, cualquier incoveniente previo.

    La receta debe estar genial pero excede mi capacidad de elaboración...

    :D

    Un beso

    SIL

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  2. jojo, q comilona muchachiosssssss!

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  3. ¡Genial el relato!¡Y gracias por compartir la receta! Claro que tienes razón...hay que esperar una compañía tan magnífica como esa para que resulte todo un acontecimiento...
    Ah, Oso querido ¿que son arvejas?(esa palabra no la conozco).
    Me alegro que lo pasaran tan bien...el próximo reto: conseguir que D. Belce, alias Rumi llegue a tiempo o "labure" algo mas...¿O eso es "misión imposible"? ja,ja.
    Besos!

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  4. Jaja que buena noche! Me sentí un marinero confinado a ultramar y castigado por los chistes malos, al ser enviado a pelar papas.
    Ya sabemos con qué esperarlo a Felipe cuando venga de nuevo. Eso si, nos aseguramos de invitarlo al mediodía para que llegue a la tardecita y lo pongamos a laburar. Lo mismo haremos con Rumi. El único dibujante puntual acá es el gran Decur!!!!

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  5. Es la primera vez que llego tarde, y por ende la primera vez que no colaboré demasiado en la elaboración gastronómica, de todas maneras, hay varios que llegaron mucho más temprano pero sólo para ser fotografiados posando junto al disco. Lamentable...

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  6. Se nota que la deben haber pasado genial!
    Los encuentros con amigos nos dan mucha felicidad!
    Muy lindo tu post!

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  7. PERO QUE BIEN LO PASARON!!!!!!!!
    ESE POLLO ES MAGICO, LLENO DE AMISTAD Y BUENA ENERGÍA.
    Un abrazo para todos.
    mar

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  8. ¡Qué maravillosa receta! Creo que no conozco ningún pollo tan sabroso como este.

    Los ingredientes son específicos y ¿los amigos también o se pueden reemplazar con otros?


    Saludos.

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  9. Gracias, gente linda y sufrida (si es que es sufrido el que yo no ande visitando).
    Pero bueno, volveré y seré mignones...
    Besos y abrazos

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  10. Estaba rico el pollo eh, ahora hay que apuntarle a un pescado, no? Vamos variando de animal, hasta dar con el que le guste a Don Belce.

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  11. che, para tarde..¡recién llego!
    jojojo...
    ¡Me encantó la crónica de la preparación, la receta y todo lo demás!
    (hasta me gustó que Rumi se vino de elegante camisa, la ocasión lo ameritaba)
    Neto me habia dicho: "vamos este sábado a comer un pollito a lo del Oso" y lo hizo con esa tranquilidad propia de los Parrilla,¿vio? Y resulta que ¡otra que un pollito!
    ¡Un extraordinario Pollo (2 y 1/4) cocinado como solo un maestro lo hace!Mis felicitaciones,Néstor.
    Me desconcertó lo de la crema de leche,pero supongo que le dará suavidad y...explíqueme... Oso,dele.
    ¡Parece una receta muy sabrosa,che!
    Mis felicitaciones y espero estar en la próxima.

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